La soldado Isabel de Bélgica

La heredera simboliza los cambios del siglo XXI en una nueva generación de princesas europeas

Las princesas del siglo XXI ya no se limitan a aprender idiomas, buenos modales, tocar el piano o bailar ballet. Isabel de Bélgica se ha convertido en el icono de una nueva hornada de herederas europeas al incluir, entre su formación, los conocimientos sobre el mundo militar. La princesa heredera, que cumplió 18 años el pasado mes de octubre, ingresó ayer en la Real Academia Militar de Bélgica con el objetivo de completar sus estudios en este centro durante un año hasta que comience su formación universitaria. Los dos últimos años, ha cursado sus estudios de bachillerato en Gales, Reino Unido, en el prestigioso UWC Altantlic College. Se desconoce todavía que facultad elegirá la princesa y si se decantará por proseguir su formación en Bélgica o en el extranjero.

Como el resto de los alumnos, la princesa y duquesa de Bravante permanecerá interna en el centro castrense durante estos doce próximos meses . Aunque en todo momento, la Real Academia Militar del país ha subrayado que la princesa no gozará de ningún trato de favor respecto a sus compañeros, lo cierto es que la duquesa de Bravante no ha debido someterse a las pruebas de ingreso y no recibirá ningún tipo de remuneración durante su estancia, algo de lo que sí disponen el resto de los alumnos.

La Real Academia Militar está dirigida actualmente por una mujer, la general Lutgard Claes, primera fémina en acceder a este puesto. “Me parece muy especial que la heredera al trono sea una mujer y que asista a nuestra academia. Alrededor del 21% de nuestros estudiantes son mujeres ahora y este es otro paso adelante”, se ha felicitado Claes.

La heredera ha elegido el neerlandés, una de las tres lenguas oficiales del país junto al francés y el alemán, para recibir las clases de esta institución. Según el comunicado difundido por Palacio, al acceder a la escuela militar, la joven princesa sigue una “larga tradición familiar” ya que su propio padre, el actual soberano rey Felipe, también estudió en el mismo centro. Según la Casa Real, Isabel de Bélgica se dedicará durante este año a estudiar comunicación, relaciones internacionales y geopolítica así como a mejorar sus competencias de liderazgo y trabajo en equipo. Cuando previsiblemente acceda al trono y suceda a su padre, la joven princesa se convertirá también en jefa suprema de las Fuerzas Armadas y de ahí la importancia de estos meses de estudio.

En el caso de nuestro país, la princesa de Asturias también se convertirá en la máxima representante de las fuerzas armadas españolas, por lo que la formación militar de la heredera belga puede convertirse en un ejemplo para Leonor que, casi con total seguridad, deberá recibir algún tipo de instrucción castrense. Su padre concluyó la carrera militar tras cuatro años de formación y después de haber recibido los despachos de teniente de Infantería, alférez de navío y teniente de Aviación.

Este año lectivo para la heredera belga comenzó ayer con su incorporación al campo militar de Elsenborn, al Este del País, para seguir la tradicional fase de iniciación militar que durará cuatro semanas. Tras este periodo inicial, la joven princesa portará la boina azul propia del ejército y participará a comienzos de octubre en el habitual acto de apertura solemne del año académico. Su estancia en la academia concluirá el próximo 21 de julio, con el tradicional desfile militar con motivo de la fiesta nacional del país y lo más seguro es que la joven princesa acapare todos los focos.

Su primera presentación en sociedad por todo lo alto se produjo el día que cumplió 18 años. En su cumpleaños, la joven duquesa protagonizó una ceremonia solemne en el Salón del Trono del Palacio Real de Bruselas en la que también participaron la Familia Real, el Gobierno belga en pleno y 80 jóvenes nacidos el mismo año.” La mayoría de edad es un paso que doy con gran optimismo. Me doy cuenta de que todavía tengo mucho que aprender y que me queda mucho para comprender este mundo complejo. No dudéis en que daré lo mejor de mí misma. El país puede contar conmigo “, aseguró la princesa en su primer gran discurso.