Gucci: el vestido más rompedor es de hombre

La casa italiana está de actualidad tras viralizarse uno de los diseños de su última colección. Adiós a «los tóxicos estereotipos que moldea la identidad de género masculina»

La llegada de Alessandro Michele a la dirección creativa de Gucci en 2015 supuso toda una revolución para la casa. Daban de lado a toda la herencia «porn chic», que inventaron en los 90 cuando estaba Tom Ford a los mandos, y apostaban por desarrollar una firma con un nuevo espíritu llamada a convertirse en la punta de lanza de la nueva moda. El creador italiano venía a poner en solfa todos los planteamientos de género que teníamos hasta la fecha y eso se vio, sin ir más lejos, en sus campañas de publicidad: de mujeres sexualizadas pasaron a modelos etéreos; de mostrar el cuerpo, pasaron a ocultarlo.

Poco a poco, la firma transalpina ha ido construyendo un discurso que no solo le ha devuelto los éxitos de los viejos tiempos –los beneficios de la compañía solo crecen–, sino que también la han convertido en una de las casas de referencia del sector: han ironizado sobre las copias de productos creando ellos mismos sus propios «fakes» y se atrevieron a sacar sobre la pasarela modelos que portaban en las manos réplicas perfectas de sus propias cabezas. Las redes sociales, por si lo dudaban, cayeron rendidas ante estas iniciativas. Y no solo ellas. Entre los fieles de Gucci encontramos a artistas como Jared Leto. El actor americano le debe a este emblema de la moda el estilo con el que se convirtió en un verdadero icono cultural. Las cantantes Lana del Rey y Florence Welch también son musas incondicionales de la casa, muy lejos de Jacqueline Kennedy o Grace Kell, dos de las históricas clientas de la marca.

En su última colección en el mercado, la de otoño invierno 2020, culmina todo ese planteamiento con unas vanguardistas propuestas donde los vestidos también son para hombre. Caprichos del destino, uno de sus diseñados se ha viralizado ahora a pesar de haberse presentado en febrero. Naranja, con lazada en la cintura y cuello Peter Pan, está inspirado en la estética grunge de los 90 (¿qué pensaría Kurt Cobain?) y ha sido ideado para combinarse con unos vaqueros. En su web, el ya famoso diseño se puede adquirir por 1.900 € y, según afirma la propia marca, está en la línea de género fluido por la que apuestan o, como dicen en la versión en inglés, lucha «contra los tóxicos estereotipos que moldea la identidad de género masculina». ¿Quién decide que una falda o un pantalón es de mujer o de hombre? Gucci está claro que no, pasa esa patata caliente a sus clientes: serán ellos los que decidan en última instancia qué se ponen. Ellos lo resumen en una frase: «Dan la bienvenida a las personas que forman parte del espíritu individual de la firma».

Y este vestido no es el único. Le acompañan en la colección otras propuestas, como una combinación con estampado Liberty, otro vestido con el mismo dibujo de flores y hasta un crop top, todos con precio no aptos, por cierto, para el bolsillo del consumidor medio. Así que tomen buena nota de lo que propone ahora Gucci. De esta forma no les cogerá desprevenidos si dentro de unas semanas se topan con diseños parecidos en los escaparates de muchas tiendas «low cost». Avisados.

Otros diseñadores ya lo hicieron antes

Gucci ahonda con sus propuestas en el concepto de género fluído, pero no es la única. Jean Paul Gaultier o Rick Owens ya conquistaron ese campo y, esta temporada, también lo han hecho firmas como Palomo Spain, la gran referencia patria sobre «genderless» (a la izquierda, suyo es el vestido negro) o J.W. Anderson (vestido blanco) . ¿Triunfará la propuesta? Ahora mismo puede que en un delimitado sector, pero el paso ya está dado.