El libro sobre William y Harry que Isabel II no quiere que nadie lea

Una nueva publicación sobre la familia real británica disecciona la relación y la da como «algo ya muerto»

Dicen que a Isabel II le gusta leer. Y con los actos suspendidos por la pandemia quizá tenga ahora más tiempo para sus «hobbies». El problema es que en la librería de palacio se está acumulando demasiada polémica. Y no es solo la monarca, sino todo el pueblo el que tiene acceso ahora a unas páginas que confirman la evidencia: la familia real se desquebraja.

Apenas dos meses después de la explosiva publicación de «Meghan y Enrique: en libertad», la biografía -supuestamente no autorizada- donde se muestra a los duques de Sussex cuál mártires, sale ahora a la luz «Batalla de hermanos», un análisis cuasi forense sobre la relación muerta entre los hijos de la desaparecida Lady Di.

Un conflicto doloroso

El autor no es un cualquiera que se ha querido subir al tsunami que desde hace ya tiempo está inundando Buckingham. Se trata del reputado Robert Lacey, experto en monarquía y asesor de la famosa serie «The Crown», que en noviembre volverá con la nueva temporada. La serie se centrará en los años de Diana, un huracán que parece ahora tan solo un soplo de viento con la tormenta que se vive en palacio. Lacey afirma que se «sorprendió» y algunas veces incluso se «conmovió hasta las lágrimas» por los detalles que fue descubriendo mientras investigaba esta «historia de conflicto familiar». «Fue emocionante y doloroso rastrear su tragedia a través de los recuerdos de testigos cercanos», matiza.

El libro será publicado el próximo 15 de octubre. Pero la prensa británica ya ha avanzado que sus más de 400 páginas son «incisivas», «de lectura compulsiva» y «de una profundidad y visión únicas». Algunos diarios incluso dan un paso más y señalan que se trata de un «análisis forense» que disecciona «en profundidad algo ya muerto».

Cierto es que a los tabloides del Reino Unido siempre les ha gustado dramatizar. Pero siendo sinceros, nadie puede negar ahora las pruebas. Los hermanos están separados físicamente por un Océano y las decisiones tomadas en los últimos meses por el príncipe Enrique –pronunciándose sobre la campaña presidencial de los Estados Unidos o abriendo cada día un nuevo juicio contra los medios– no ayudan precisamente a limar asperezas. En su momento, el hijo menor de Diana fue uno de los miembros más populares de la familia real, pero la percepción de los británicos ha cambiado. Y pese a que la guerra se haya centrado en muchas ocasiones en Kate y Meghan, nada más lejos de la realidad.

Según el libro, la batalla entre hermanos comenzó ya en 2016 cuando Enrique presentó al príncipe Guillermo a su novia. Apenas llevaban unos meses de relación, pero ya se quería casar. Guillermo pidió calma. Sin embargo –pese a la mediación de su tío Charles, el conde Spencer, un mentor para ambos– las peticiones cayeron en saco roto.

Tras la boda, los duques de Sussex comenzaron a potenciar su propia marca y a realizar las cosas demasiado a su manera, una manera que poco encajaba con la discreción y neutralidad que se presupone a la corona. La propia Isabel II les calificaba de «erráticos e impulsivos». La tensión poco a poco se iba acumulando y los actos familiares centrados en el príncipe Enrique –como es obvio con más protagonismo al ser el heredero– se tomaban como ofensa por su hermano menor. Cuando todo saltó ya por los aires, Guillermo fue el que se mostró más duro durante las llamadas «conversaciones sobre el Megxit» que convocó Isabel II en Sandringham para establecer los términos de la salida de los Sussex. Al parecer, el heredero pidió que abandonasen sus títulos de altezas reales antes de que se mudaran a Canadá y a Los Ángeles. «Este tipo de disputa familiar no debería ser pública. El texto podría ser lo más perjudicial para la familia real desde la entrevista de Diana con Martin Bashir», indican fuentes cercanas al palacio, que oficialmente señalan que no harán comentarios sobre el libro.