Irene Montero, la nazarena en Palacio

Chaqueta morada, pantalón morado y zapatos de salón negro en su aparición el Día de la Hispanidad.

Solamente le faltó el capirote para escenificar una Semana Santa adelantada a octubre. Irene Montero eligió con tiento el conjunto para la fiesta de la hispanidad, un morado que reivindicaba su esencia republicano feminista, pero que la hizo pasar como nazarena en palacio.

Palacio real, por supuesto, sumisa ante la presencia de Felipe VI y Letizia, no era el momento indicado para alardes republicanistas, tuvo que dejarlas aparte para ocasiones más propicias. Igual que su pareja y jefe de partido, Pablo Iglesias, arrimado al monarca como si fuera un fiel guardaespaldas. Unidas Podemos reciclada en “Con el rey no podemos”.

La estilista de Montero debería elegirle vestimenta de su talla y no más grande, porque el traje de chaqueta morado le sobraba tela en las mangas, que casi tapaban sus menudas manos. Fue, con diferencia, la peor vestida del acto. En consonancia con las holgadas chaquetas que suele lucir su novio vicepresidente.