La extraña teoría de la bisexualidad de Franco y Primo de Rivera

El profesor Daniel Eisenberg los incluyó en un estudio basado en referentes subjetivos

El general Francisco Franco en una imagen de 1938, el año en el que, según un grupo de profesores, se creó un complot en Burgos para matarlo
El general Francisco Franco en una imagen de 1938, el año en el que, según un grupo de profesores, se creó un complot en Burgos para matarlo

El historiador Daniel Eisenberg ha prestado una especial atención no solo a la vida política y cultural de la Segunda República (coloca a Azaña como homosexual) sino que también ha señalado a algunos de los principales protagonistas del bando que se levantó en armas en 1936. Entre sus objetivos está el mismísimo Francisco Franco con teorías que, a pesar de que el hispanista firmante tiene artículos firmados en la página del Instituto Cervantes, no han sido tomadas en cuenta por los estudiosos ya que contienen una explosiva mezcla de referentes culturales no del todo bien hilvanada. Veamos.

En su artículo para «Lesbian and Gay Studies Newsletter», aparecido en noviembre de 1992, se dedica una especial atención al dictador exponiendo lo siguiente. Se traduce del original en inglés: «El caso de la bisexualidad de Francisco Franco, un general brillante que gobernó España como dictador represivo durante casi 40 años, es intrigante. Pasó sus primeros tiempos de carrera en Marruecos, y en los primeros años escapó de España siempre que le fue posible, dejando atrás a su esposa. Tenía una guardia morisca personal, el primer gobernante español en tener una desde el (gay) Enrique IV en el siglo XV, e hizo restaurar el palacio morisco (Alcázar) de Sevilla en plena Guerra Civil». Eisenberg llega a nombrar a uno de sus amantes y recuerda que los archivos del dictador están cerrados.

No es la primera vez que el rumor aparece aunque fuera de forma humorística. Algunos de los generales que fueron compañeros de Franco en el golpe hicieron un especial escarnio de los correveidiles. Uno de ellos fue Queipo de Llano a quien le gustaba llamarle en privado como Paca la Culona. El odio entre ambos era público y, como ha señalado el historiador Paul Preston, varios confidentes le expresaban a Franco los ataques que le realizaba Queipo de Llano quien veía al dictador como «un hombre egoísta y mezquino». Precisamente las dudas de Franco de formar parte del golpe cuando se estaba preparando hizo que varios de los conspiradores lo bautizaran con otro mote. Como recuerda Preston, «los frustrados camaradas de Franco le apodaron Miss Islas Canarias 1936».

José Antonio Primo de Rivera en una de sus poses más conocidas
José Antonio Primo de Rivera en una de sus poses más conocidas

En el mismo artículo, Eisenberg también dedica una muy controvertida atención a la Falange. A este respecto escribe: «La Falange, que se convirtió en el único partido oficial en la España nacionalista (de Franco) después de un violento cambio de orientación en 1937, ciertamente tuvo un elemento homosexual en su primer período. Su modelo era la SA alemana, y en sus revistas se pueden encontrar hombres con el torso desnudo. Su héroe poético era el Lorca públicamente homosexual, y cuando Lorca fue asesinado la Falange publicó numerosos homenajes». Además de añadir que José Antonio era amigo de Franco –pese a que ambos se odiaban– y de Lorca –hecho del que no existe prueba documental alguna–, el profesor estadounidense añade que «hay una amplia evidencia» para afirmar que el político falangista «era bisexual».