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Raquel del Rosario: así ha quedado el rostro de su hijo tras ser atacado por un puma

La cantante canaria salvó al pequeño al enfrentarse al animal a puñetazos

Raquel del Rosario, en una imagen de Archivo
Raquel del Rosario, en una imagen de Archivo

La cantante canaria Raquel del Rosario ha publicado este fin de semana en su perfil social las cicatrices que han quedado en el rostro de su hijo, tras ser atacado el pasado mes de agosto por un puma, cuando jugaba en el jardín de su casa en California.

Cicatrices en el rostro del hijo de Raquel del Rosario, tras ser atacado por un puma
Cicatrices en el rostro del hijo de Raquel del Rosario, tras ser atacado por un puma FOTO: Raquel del Rosario Instagram Raquel del Rosario Instagram

Marcas en la barbilla y en la mejilla izquierda. Raquel del Rosario salvó a su hijo al enfrentarse al animal a puñetazos. El menor había salido al exterior de la casa a “buscar fruta” cuando fue atacado por el felino.

Después de que el puma se abalanzara sobre el pequeño, su madre corrió hacia él y apartó al animal a puñetazos. “Mi corazón se rompió por completo cuando le vi salir de la cirugía. Toda la fuerza que aquella mañana me había invadido se esfumó dejándome completamente indefensa ante un dolor que desconocía por completo. Me invadió el miedo”, recordaba Del Rosario.

“Si alguien me hubiese dicho en ese momento viendo su estado, que tres días después saldría corriendo del hospital jamás lo hubiese creído. ‘Mami, ya no voy a volver a por la fruta para que no se enfade el tigre’, me dijo después de dejarle un recipiente con agua en la puerta a modo de disculpa. Sin palabras”, añadió.

La cantante mostraba una imagen con la espalda de su hija llena de arañazos. “Estas semanas hemos ido transitando ese dolor, sintiéndolo y aceptándolo, sin huir de él”, expresó.

“El día del incidente, pasé por casa para organizarme con Leo y preparar algunas cosas para el hospital. En ese momento llegaron las autoridades para recoger muestras de ADN y hacerme unas preguntas. Mientras revisaban los alrededores, descubrieron que el puma seguía agazapado en mi jardín a pesar de que habían pasado varias horas”, describió Del Rosario.

“Siguiendo el protocolo que dicta la ley de California, nos vimos obligados a sacrificar al puma: Nos hubiese gustado, y me consta que a ellos también, que el desenlace con respecto al animal hubiese sido otro, pero esa decisión no nos correspondía a nosotros”, señala la artista.