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Julián Muñoz, en sus cartas a Isabel Pantoja: “Gitana, yo me muero de amor por ti”

En el primer capítulo de la docuserie, el exalcalde ha confesado tener una adicción por la tonadillera

La cantante Isabel Pantoja y Julián Muñoz, en la romería del Rocío CM / LA /©KORPA
05/06/03
HUELVA
La cantante Isabel Pantoja y Julián Muñoz, en la romería del Rocío CM / LA /©KORPA 05/06/03 HUELVA FOTO: La Razón (Custom Credit) ©GTRESONLINE

En el primer capítulo de la serie documental de Julián Muñoz, “No es la hora de la venganza, es la hora de la verdad”, el exalcalde de Marbella ha confesado ser adicto a la tonadillera. Durante el tiempo que cumplió condena, Muñoz ha confesado que escribía cartas en las que expresaba sus sentimientos hacia la artista y también cómo se sentía en prisión.

«Por fin he podido hablar con Isabel. Hablar con ella a su vez me mantiene con fuerzas. Le he contado que le estoy escribiendo cosillas, que estoy intentando hacerla una cancioncilla. Me vuela la mente hasta su corazón y me siento muy cerquita de ella. Le escribo todos los días (…) La quiero mucho y muero por ella. Así se lo he dicho: «me muero por ti, gitanita. No sabes lo que te amo». (…) Ella también se acuerda de mí y se preocupa por mí. Dice que estoy muy delgado», narraba Julián Muñoz.

Isabel Pantoja y Julián Muñoz
Isabel Pantoja y Julián Muñoz FOTO: Gtres

«Casi me derrito cuando mi gitana me ha dicho que me quiere más que a ella, que me necesita y que me echa de menos. ¡Ay, mi amor, mi amor! Te imagino abriendo la puerta de la habitación, yéndote al baño y quitándote tus cositas y duchándote. ¿Te guardarás ese cuerpecito para mí? Ella me dice que sí, que no hace nada, que no tiene ganas», revela en otro de los fragmentos.

«Otro día más esperando su voz. Sentado en el pollete de la garita de los funcionarios. Siempre acabo llorando. Me da igual que me vean llorar. Yo lo que quiero es saber cómo está ella. Quiero saber dónde está cuando me llama. Me gusta imaginármela. Hoy hablaba conmigo desde el patio y llevaba su pijama. Pienso vivir hasta los 100 años para estar siempre contigo. No dejes de quererme ni un minuto por favor te lo pido», lee casi incrédulo de lo que sentía el expolítico.

En la mayoría de las cartas Muñoz gritaba a los cuatro vientos su amor por la madre de Kiko Rivera: «Gitana yo me muero de amor por ti. Te quiero con locura. Yo no sabía que se podía querer tanto. Te quiero más que a Dios. Eres mi luz, mi guía… Cuando estoy paseando rezo el Rosario por el patio. Le doy las gracias por todo lo que me quieres y lo que estás aguantando por mí. Te doy las gracias con todo mi corazón y con toda mi alma. (…)». Durante su serie ha revelado también que tenía cinco llamadas semanales y que muchas veces las gastaba en un solo día con ella.

También recuerda que le pidió matrimonio por teléfono desde la cárcel:: «La voy a llevar en coche a ver a la Virgen del Rocío. Le vamos a hacer una ofrenda del papel que tenemos los dos guardados. Ella sabe cuál es y vamos a poner a la Virgen como testigo, mi amor. ¡Ay, mi niña chica, que me quiero casar contigo! Al segundo me ha dicho que sí. «Sí, si Dios quiere». Ole mi niña».

El exalcalde de Marbella Julián Muñoz rodeado de periodistas a la salida de la cárcel de Alhaurín de la Torre
El exalcalde de Marbella Julián Muñoz rodeado de periodistas a la salida de la cárcel de Alhaurín de la Torre

En este primer capítulo, Julián ha reconocido también que lo pasó muy mal porque Isabel no quería visitarlo en la cárcel. «Me he puesto muy sentimental y le he dicho que por el amor de Dios no me deje nunca, que si me deja, me pego un tiro. Me ha dicho que no sale de casa, que no puede. Solo está pendiente de lo que dice en la televisión, que si ya saben cuando va a venir. Yo sé que no vas a venir y yo necesito verte. ¿Vienes o no? Me he puesto un poco nervioso. Lo reconozco. ¿Sí o no? Me ha dicho no estoy bien, no me encuentro bien. A ver a mediados de mes. Tengo 60 coches en la puerta que me van a seguir y me voy a tener que volver. Mejor que no. Déjalo cariño, no vengas».