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La crónica de Amilibia: El lío catalán de Salvador Illa, qué maravilla

El líder del PSC en el Parlament, Salvador Illa, en una segunda sesión del Pleno de la Cámara catalana, a 1 de diciembre de 2021, en Barcelona, Cataluña (España).
El líder del PSC en el Parlament, Salvador Illa, en una segunda sesión del Pleno de la Cámara catalana, a 1 de diciembre de 2021, en Barcelona, Cataluña (España). FOTO: David Zorrakino Europa Press

Salvador Illa, el filósofo que durante su mandato en Sanidad supo llevar la Teoría del Caos de la física a la metafísica, sigue en el empeño y ahora la lleva a la física cuántica. Lo suyo es un no parar. Ahí está cuando confiesa rotundo: «Me duele que se defienda el catalán atacando el castellano». Y añade más rotundo aún: «En cuanto a la resolución del Tribunal Supremo (el 25% de español en las aulas), decimos que hay que acatar y respetar todas las sentencias judiciales. Y esta se va a acabar cumpliendo, estoy seguro de ello». Pocas horas después de hacer estas declaraciones, el Parlament votaba incumplir la susodicha sentencia del Supremo y el PSC, el partido de Illa, se aliaba con los soberanistas en el rechazo al castellano. Y aquí entra la física cuántica. ¿Ha mentido Illa? ¿Se contradice? No, lo suyo es la paradoja en el caos, o sea, algo así como el caso del famoso gato de Schrödiger que puede estar a la vez vivo y muerto, un estado conocido como superposición cuántica que nos viene a decir que el gato «no existe» hasta que lo observamos.

Observemos: Illa es el gato que está vivo cuando pasa por Madrid y habla para España, y está muerto cuando se encuentra en el Parlament y vota nacionalista. Una especie de gato de Cheshire que, además de aparecer y desaparecer a voluntad, le advierte a Alicia de que en el País de las Maravillas todos están locos. Ay, Illa, qué locura de maravilla dándole la vuelta a la tortilla. Y la da tan bien que en Madrid nos la ofrece de patata y cebolla y en Barcelona nos la mete con butifarra.