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Teresa Rabal: «Me hubiera gustado ser Peter Pan»

Profesión: actriz, presentadora, cantante.. Nació: en 1952, en Barcelona.. Por qué está aquí: presenta en el teatro Príncipe Gran Vía «Veo Veo, el musical».

–«Veo Veo». ¿Qué ve? ¿Ve brotes verdes o luz al final del túnel?

–No. En la calle no se ve nada de eso. Es cosa de los políticos. Pero sucede que son malos videntes.

–¿Para divertir a los niños hace falta ser muy niño o muy maduro?

–Muy maduro y muy niño. Hay quien dice que es un público difícil. No: es agradecido y sincero.

–Es la mayor vendedora de discos infantiles. ¿Qué les da?

–Cariño. Disfruto con ellos y ellos lo notan. No se les puede engañar.

–Canta las canciones que cantaron los padres y los abuelos de los niños de hoy...

–Son canciones que no mueren nunca, porque van de padres a hijos y se convierten en clásicas.

–¿Los niños de hoy son muy diferentes a la niña que usted fue?

–Diferentes sobre todo porque viven un mundo tecnológico distinto. Pero ese mundo de ordenadores y videojuegos tiene su peligro.

–Ya: hay que controlar todo eso, ¿no?

–Sí, para que no estén tanto tiempo encerrados con ellos. Yo creo que los niños tienen que leer más cuentos y jugar más en la calle.

–Por cierto, ¿fue una niña buena?

–Inquieta, pero buena. Odiaba la verdura y el bacalao. Hoy en día siguen sin gustarme. Y decía siempre que de mayor iba a ser artista.

–Decía Jean de la Fontaine que la infancia es despiadada...

–No, es el mejor estado del hombre. Nunca he sido tan feliz como de pequeña.

–Así que le gustaría volver a ser niña...

–Sí, ahora mismo lo firmaría con los ojos cerrados. Me hubiera gustado ser Peter Pan. Lo ideal es ser un poco niño toda la vida, no perder la ilusión.

–¿Qué ilusión ilumina ahora su vida?

–Mi nieta. Soy una abuela intensa.

–Dígame un recuerdo infantil inolvidable...

–Mis padres, mi casa, el rodaje de «Viridiana»...Y un consejo de mi padre, Paco Rabal: «Sé buena compañera de tus compañeros».

–«Cambia de placeres, pero no cambies de amigos» (Voltaire).