Trío femenino de excepción para el Día del Cuidador

La Razón
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Trío femenino excepcionalmente reunido por Ausonia para lanzar el Día del Cuidador: Fabiola Martínez, esposa de Bertín Osborne, Marina Danko y Chenoa apoyan ese pelotón que cuida a casi los tres millones de personas mayores que hay en España: «Algunos familiares deciden dejar de trabajar para atender a sus padres o a sus abuelos dependientes», aseguró la mujer de Bertín, al tiempo que se mostraba feliz «porque Kike ya empieza a caminar y nos llena de orgullo. Su hermano se desvive por él, es muy generoso, aunque todavía no se dé cuenta», confesó. Y se ufanó para cambiar de tercio y centrarse en la crisis venezolana con hasta cuatro cambios monetarios para el oscilante Bolívar. Lo comentó con otra persona de allá, Aurelio Manzano. «Combato desde mi twiter. Maduro no es Chávez, que dejó muy mala semilla y han conseguido unir con odio más que con amor. Las familias están desunidas, hay enfrentamientos entre hermanos y falta de todo», apuntó. Detalló cómo hace unos días desvalijaron a todos los ocupantes de un vagón del metro de la capital. «Se les ha ido de las manos», resumieron ambos, mientras Fabiola se explayó para contar cómo Bertín mantiene su descacharrante dúo con Arévalo. «Van ya por la cuarta exitosa temporada repiten donde actúan», confirmó a Marina Danko, que evita comentar que supuestamente ha empeñado o vendido parte de sus joyas. Superado el trance avivado por la crisis, «¡Mira quién baila» parece para ella una tabla salvadora además de una distracción: «Concursar me ha rejuvenecido, porque siempre he sido muy bailona. En Barcelona nos llevaron hace unos días a un concurso de salsa y me tocó de pareja al campeón del mundo de esa modalidad. Soy caribeña y siento el ritmo», reconoció. También que sus hijos «no dejan de venir cada domingo a comer en familia. Es algo que mantenemos, aunque el mayor viva su vida», desveló, mientras que Chenoa señaló que «tengo todas las fechas ocupadas con recitales hasta después del verano. No noto la crisis y sí que las empresas relanzan ofertas atractivas». Luego se enzarzaron en casi esoterismo al reconocerse unas a otras que son «unas lunáticas»: «Los cambios de luna nos afectan muchísimo y me transforman en otra mujer», afirmó Fabiola ante el asentimiento de la mallorquina: «Yo me pongo imposible», aseguró.