El Gobierno prefiere «un empleado temporal a un parado»

El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, ha afirmado este viernes que el Ejecutivo "prefiere tener un empleado temporal, que un parado", y agregó que, por esta razón, ha decidido eliminar el límite a la encadenación de contratos temporales.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, Gómez sostuvo que en un momento de crisis "el objetivo es sostener el empleo"y añadió que los límites a la encadenación de contratos "obstaculizan"esta prioridad.

Así, el ministro apuntó que la norma que limita esta encadenación de contratos se estableció en el año 2006, es decir, en una época de expansión, y agregó que "la política laboral no puede ser la misma durante la crisis".

De esta forma, el responsable de Trabajo, insistió en que "en este momento, todavía de destrucción de empleo y de escaso crecimiento", este límite en la contratación temporal "está obstaculizando el mantenimiento del empleo en las empresas y en el sector público". En este sentido, añadió que cuando el empresario debía de convertir automáticamente a un trabajador temporal en fijo, "lo que hacía era no renovar ese contrato y buscar a otro empleado".

Así, el responsable de Trabajo defendió que desde la aprobación de este límite a la encadenación de contratos "las circunstancias han cambiado y la legislación debe de responder". Preguntado sobre la creación de empleo que el Ejecutivo espera lograr con estas medidas, Gómez señaló que es "a la inversa", ya que el objetivo es "evitar que se destruya".

Por otro lado, el ministro explicó que durante los dos años en los que se suspenderá este límite, quedará también sin efecto el cómputo de años. Es decir, cuando se vuelva a aplicar esta norma no se tendrá en cuenta el tiempo en el que estuvo suspendida a la hora de convertir automáticamente el contrato temporal en indefinido.

Contrato de formación
En cuanto a la creación del nuevo contrato de formación, el ministro subrayó que el objetivo del mismo es buscar la cualificación profesional de los jóvenes en un régimen de alternancia entre el empleo y la formación.

Gómez admitió que el Ejecutivo se ha "inspirado"en el modelo que opera en Alemania, aunque subrayó que "en España la situación es mucho más difícil"y que, por esa razón, se han tomado "medidas específicas y contundentes".

En este sentido, destacó que este modelo de contrato no ofrece ningún tipo de distinción entre estos trabajadores y el resto de empleados de la empresa, ni tampoco ofrece ninguna diferencia en cuanto a la protección social de los trabajadores. Por esa razón, defendió que "no tiene nada que ver con un contrato basura".

También explicó que el objetivo del Gobierno es "incrementar significativamente"el número de contratos de formación que se firman en España, que en la actualidad son "pocos, unos 100.000 al año". Gómez explicó que el Gobierno y los agentes sociales estudiaron si reformar el contrato de formación o el de tiempo parcial. Sin embargo, debido al "buen comportamiento"de este último durante la crisis, el Ejecutivo ha optado por el de formación.

Sobre la fusión del Fondo de Garantía Salarial y el Servicio Público de Empleo, el responsable de Trabajo aseguró que "permitirá dar un mejor servicio", ya que mejorará la "capacidad"de estas dos instituciones que, en su opinión, aunque "cubren dos objetivos distintos, tienen, sin duda, muchas sinergias".

Por otro lado, el ministro defendió que estas medidas ya han sido sometidas a la consideración de los interlocutores sociales, y destacó el "apoyo y lealtad mutua"que el Ejecutivo ha mantenido con las organizaciones sindicales y empresariales.

Prioridad nacional
El portavoz del Ejecutivo, José Blanco, afirmó este viernes que las medidas sobre el mercado laboral aprobadas por el Consejo de Ministros responden a "la prioridad nacional", que es recuperar la creación de empleo, "especialmente el empleo juvenil".

Así, aseguró que "crear empleo y luchar contra el paro"es "nuestro principal desafío", y defendió que en esa línea se entiende el real decreto aprobado. Según el portavoz del Gobierno, "son muchos los jovenes que con motivo de la burbuja inmobiliaria renunciaron a la formación, y ahora no tienen formación ni empleo", y, por esta razón, el Ejecutivo ha decidido crear un nuevo contrato de formación.