África

El Cairo

Los egipcios desafían el toque de queda y se mantienen en la calle

Miles de egipcios se dirigen masivamente a la céntrica plaza cairota de Tahrir, epicentro de las protestas de los últimos días, en un claro desafío al toque de queda, que comenzó a las 16:00 hora local (14:00 GMT).

Desafío a los tanques de Mubarak: la revuelta sigue en las calles de Egipto
Desafío a los tanques de Mubarak: la revuelta sigue en las calles de Egiptolarazon

El centro de la ciudad, donde se congregan decenas de miles de manifestantes, está controlado exclusivamente por las tropas del Ejército, mientras que la policía vigila sólo algunos puntos determinados. A la plaza Tahrir (Liberación, en árabe), acuden desde distintos puntos de la ciudad grupos multitudinarios con pancartas críticas con el régimen de Hosni Mubarak, en el poder desde 1981.

Muchos jóvenes coreaba lemas contra el Gobierno egipcio y contra Mubarak, al que pedían que abandone el poder, mientras cruzaban uno de los puentes que comunican el centro de la capital con los barrios de la orilla opuesta del Nilo. El corazón de El Cairo, símbolo de las protestas políticas que comenzaron el pasado martes, vive un ambiente festivo ante la ausencia policial.

Los militares, al contrario que las fuerzas policiales, son bien recibidos por los manifestantes, que no dudan en hacerse fotos con ellos y subirse a las tanquetas. Todo ello, a pesar de que las autoridades egipcias adelantaron en dos horas el toque de queda, que fue decretado ayer por primera vez en la historia reciente del país.

Los manifestantes siguen pidiendo a su presidente que abandone el cargo después de que anoche anunciara que seguirá al frente del país, pero que habrá un cambio de Gobierno. "Esta es la última noche de Mubarak en Egipto", sentenció Tarek Mahmud, dentista, que añadió: "Nadie en Egipto quiere que Mubarak siga en el poder, queremos cambio y lo queremos rápido, Egipto tiene que poder pensar y hablar por si mismo".

A su lado, su amigo Ahmed Mohamed Jalid descansaba la pierna enyesada sobre el césped y mostraba su satisfacción por la presencia del Ejército en las calles de la capital: "La lealtad del Ejército es para con la gente, no hacia Mubarak", apostilló. Jalid, que se manifiesta desde el primer día de movilizaciones, contó a Efe que un policía golpeó su pierna en plena refriega, fracturándole los ligamentos de la rodilla y causándole algunas heridas: "Estuve cinco horas en la calle sin poder recibir atención sanitaria", recordó.

Las Fuerzas Armadas controlaban hoy todos los accesos a la plaza de Tahrir y montaban guardia alrededor de la Embajada estadounidense, próxima a la plaza. En un escenario muy diferente del que pudo verse ayer por la tarde, cuando los manifestantes la emprendieron a pedradas contra la Policía, los egipcios aprovechaban la mañana soleada para fotografiarse junto a los tanques, charlar con los soldados e incluso regalarles botellines de agua y refrescos.

 Hoy, la sede del Partido Nacional Democrático de Mubarak seguía ardiendo al fondo y los manifestantes gritaban consignas en contra del presidente egipcio y le exigían que se marchara del país. "El momento más importante para Egipto viene ahora", reflexionó Jalid, que, afirmó con resolución: "Nos quedaremos aquí hasta que Mubarak se vaya".


74 muertos durante las protestas
Por otra parte, al menos 74 personas han muerto y 2.000 han resultado heridas en la revuelta contra el Gobierno del presidente Hosni Mubarak, según el recuento elaborado por Reuters a partir de informaciones procedentes de fuentes médicas. En El Cairo, Suez y Alejandría, las principales ciudades del país, serían 68 los fallecidos sólo durante las manifestaciones del viernes. Previamente fuentes de las fuerzas de seguridad habían confirmado seis muertes, incluido un policía.
 
Ya el sábado, fuentes médicas han informado de unos 2.000 heridos en todo el país, una cifra que, dada la intensidad y la continuidad de las protestas, aumentará con toda probabilidad. Sin embargo, estas cifras son provisionales y extraoficiales, ya que las autoridades no han dado un dato oficial actualizado sobre las víctimas de los disturbios.