Un monumento «incómodo» para las administraciones

Boceto del monumento
Boceto del monumento

SEVILLA- La estatua en homenaje al Papa Juan Pablo II, que se expondrá al público el próximo otoño, es un monumento «incómodo» para las administraciones, tanto a nivel local como regional, dadas las «largas» que ofrecen tales instituciones a los promotores. Así lo indicó uno de sus portavoces, Francisco Valderrama, que señaló que ni la Delegación municipal de Urbanismo ni la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta «nos han querido recibir o dar alternativa alguna».«No nos dan opción a sentarnos y hablar, no hay diálogo», lamentó Valderrama, que en este sentido expuso su convicción de que «probablemente habrá que esperar a la próxima corporación para que el monumento pueda instalarse, a pesar de que el actual Gobierno sigue aprobando e inaugurando otro tipo de estatuas». No obstante, el portavoz de los promotores aseguró que «no nos rendimos» y que la exposición pública del proyecto de estatua en la sede de Cajasol, «de cara a que la ciudadanía pueda conocerlo», será el «espaldarazo» para terminar de recaudar los fondos necesarios.Los promotores han conseguido recaudar el 80 por ciento del dinero necesario –unos 72.000 euros, de un total de 90.000– para que el proyecto consiga ser una realidad después de que el 23 de diciembre de 2008 se iniciara una cuestación popular. Asimismo, pretenden que la localización sea en el triángulo formado entre la calle Fray Ceferino González y la avenida de la Constitución, en el sitio que otrora albergara el monumento a Martínez Montañés. Un emplazamiento que cuenta con el visto bueno del arzobispo.