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Lydia Bosch: «Águila Roja será un gran escaparate para mí»

Hoy debuta en la serie de La 1 interpretando a la madre Isabel, una abadesa de oscuras intenciones

Lydia Bosch: «''Águila Roja'' será un gran escaparate para mí»
Lydia Bosch: «''Águila Roja'' será un gran escaparate para mí»larazon

Corría el año 1984 cuando el rostro de una jovencisíma Lydia Bosch –sólo tenía 19 años– irrumpía en los hogares españoles. Chicho Ibáñez Serrador le dio la oportunidad de sustituir a Silvia Marsó en «Un, dos tres...». De esta forma, la catalana saltó a la fama en lo que fue el pistoletazo de salida de una prolífica carrera que la llevaría por el mundo de la televisión, el cine y el teatro. Quién no recuerda a la dulce tía Alicia de «Médico de familia» o a la periodista Natalia Nadal de «Motivos Personales». Después de intervenir en la última temporada de «Los Serrano», Lydia Bosch regresa a la pequeña pantalla y lo hace en un registro al que no tiene acostumbrado al público. Hoy debuta en «Águila Roja», interpretando a la madre Isabel, una abadesa con oscuras intenciones.

-¿Contenta por regresar a televisión?
-Mucho. Cuando me llamó Daniel Écija, y me dijo que si quería colaborar en dos capítulos de «Águila Roja» no me lo pensé dos veces. El personaje es estupendo y, además, soy seguidora de la serie.

-Hábleme de su personaje.
-Interpreto a la madre Isabel, una abadesa con fama de hacer milagros, a la que el rey trae desde Puerto Rico porque su hijo está muy enfermo. Se alojará en el palacio de la marquesa y sus intenciones serán algo oscuras.

-¿Es mala?
-No es lo que parece, pero tiene sus razones para actuar así.

-Entonces, ¿vamos a ver a una Lydia Bosch en un registro al que no estamos acostumbrados?
-Sí. El prototipo de personajes que se me habían ofrecido hasta el momento eran más bien buenos, y este tiene una parte oscura.

-¿Qué espera de esta etapa?
-Cosas buenas. El hecho de aparecer en una serie con tanta audiencia como «Águila Roja» va a ser un gran escaparate para mí.

-¿Se ha documentado sobre las costumbres de la época?
-Conozco el momento histórico y, como seguidora de la serie, sé los detalles. Lo que sí me ha ayudado mucho ha sido el vestuario. Pesaba mucho, ya que el hábito tenía tres capas de paño duro. Por eso, mis movimientos eran muy limitados, lo que me ha permitido representar la rigidez que rodeaba en ese momento a las religiosas.

-La serie lleva cuatro temporadas en antena y cuenta con un reparto consolidado, ¿cómo ha sido su incorporación?
-Yo jugaba con ventaja, ya que conozco muy bien Globomedia, porque he trabajado mucho con ellos. El productor ejecutivo, Daniel Écija, es muy amigo mío, y he trabajado con muchos de los actores del reparto, empezando por mi íntimo Francis Lorenzo. A Myriam Gallego no la conocía y fue una auténtica gozada ternerla al lado.

-¿A qué le gustaría enfrentarse ahora profesionalmente?
-Me gustaría seguir trabajando, que es un verdadero lujo en los tiempos que corren. No me atrevo a pedir nada más.

-¿Qué proyectos tiene?
-Tengo dos, uno para cine y otro para televisión que espero concretar muy pronto.


EN PRIMERA PERSONA
Por ella no pasa el tiempo, no aparenta sus 48 años. Recuerda con mucho cariño su personaje en «Médico de familia», la tía Alicia. ¿Cine, televisión, teatro? «Es como si me piden que elija entre mis tres hijos. Me quedo con los tres».