Oslo

La Policía noruega tardó veinte minutos en reducir a Brevik

La Policía noruega tardó veinte minutos en reducir al presunto autor de la matanza de Utoya y el atentado con coche bomba de Oslo, Anders Brevik, quien todavía disponía de gran cantidad de munición en el momento de su arresto, según han informado este domingo las autoridades.> El autor de la masacre acusa a Zapatero de rendirse a los musulmanes> El manifiesto del asesino plagia el «Unabomber»> Multitudinaria misa para recordar a las víctimas> El asesino asegura que los crímenes fueron «atroces pero necesarios» > «Todos vais a morir»

La operación para detener a Brevik comenzó a las 18.09 horas de la tarde, momento en el que las fuerzas especiales hicieron acto de presencia en la isla. El sospechoso fue detenido a las 18.27, según las autoridades.

Hasta ese momento, Brevik llevaba ya hora y media ejecutando la masacre, que ha dejado al menos 85 muertos, todos ellos jóvenes que acudían a la conferencia de juventudes del Partido Laborista.

El portavoz policial, Sveinung Sponheim, explicó que las fuerzas del orden tuvieron que llegar en coche a la isla al no disponer de un helicóptero, según comentarios recogidos por el diario 'VG'.

Sponheim reconoció que, en principio, la isla estaba vigilada por un agente de Policía. Sin embargo, no pudo precisar dónde se encontraba el agente en el momento del ataque.

Operación con seis detenidos

La policía noruega dio también por concluida y sin resultados la operación especial que llevó a cabo esta mañana en las afueras de Oslo en relación con el doble atentado del viernes, que costo la vida a al menos 93 personas en la capital y la cercana isla de Utøya, y dejó en libertad a los detenidos

En un comunicado las fuerzas de seguridad explicaron que no se han hallado explosivos en este operativo y que, aunque fueron detenidas momentáneamente un número indeterminado de personas, ninguna de ellas ha quedado bajo arresto.

La operación, en la que han intervenido las fuerzas especiales y los artificieros de la policía, se llevó a cabo en unos barracones de un polígono industrial de Sletteløkka, en suburbio a ocho kilómetros al este del centro de Oslo.

Según varios testigos citados por el rotativo local "VG", los agentes obligaron a salir de un barracón a un número indeterminado de hombres con aspecto de provenir del este de Europa, algunos en ropa interior. Además, procedieron a abrir varios contenedores con productos químicos en busca de material explosivo o de productos químicos que se puedan emplear para fabricar bombas.

Último recuento oficial
El viernes, al menos 93 personas murieron asesinadas, según el último recuento oficial, en dos atentados coordinados registrados en Oslo y, dos horas después, en el campamento de las juventudes socialdemócratas de la isla de Utøya, a unos 40 kilómetros de la capital.
En el primer emplazamiento un potente coche bomba mató a al menos 7 personas, hirió gravemente a una docena y destrozó cuatro edificios; mientras que en la isla murieron tiroteadas al menos 86 personas, en su mayoría jóvenes y adolescentes.

La policía ha detenido a un único sospechoso por el momento, un noruego de 32 años llamado Anders Behring Breivik y de posturas ultraderechistas y fundamentalistas cristianas, que ya se ha confesado autor de los dos ataques. Los investigadores analizan ahora el contenido de un manifiesto islamófobo y anticomunista que supuestamente colgó en internet el arrestado inmediatamente antes de perpetrar sus ataques.

El documento, en inglés y de 1.500 páginas, lleva por título "2083 Una declaración de independencia europa", y entre otras cosas declara la "guerra de sangre"a inmigrantes y marxistas.