Historia

Munich

Pitzi sí que fue un héroe

La Razón
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En la biografía de Churchill escrita por Roy Jenkis (editada por Península), aparece un personaje secundario que nos invita, como los buenos actores de reparto, a querer saber más de él. Los protagonistas de los grandes sucesos históricos suelen estar en la zona oscura de la fotografía. Aparece en una biografía de Churchill porque el hijo del «premier» británcio tenia un amigo llamado Putzi Hanfstaengl, conocido como el «pianista de Hitler». No sólo era un buen pianista que deleitaba con sus melodías a los estudiantes de Harvard, donde había estudiado, sino porque que compuso alguna marcha militar para el Fürher. Murió en 1975, a los 88 años de edad, recibiendo un caluroso homenaje en su universidad sin que se supiese sobre su pasado. Aunque nacido en Munich, se trasladó con su familia (su padre en un gran editor de libros de arte) a Estados Unidos y realizó el viaje de vuelta a Europa para ponerse la servicio de Hitler. Alto, desgarbado y con un gran don de gentes, acabó como jefe de prensa y algo más: ayudó a la financiación de «Mein Kampf». Pero sobre él rondó siempre la sospecha de que podía ser un agente doble, así que por orden de Goebbels y el propio Hitler se le encomendó la misión de arrojarse en paracaidas en la zona nacionaldurante la Guerra Civil española con el objeto de «ayudar», sin embargo, la idea era arrojarlo en la republicana. Desertó a Inglaterra, ayudó a detener nazis y se salvó, y con él esta historia.