Blanco se apea del equipo electoral de Rubalcaba que coordinará Valenciano

El candidato hace un guiño a la izquierda al delegar en Caldera y Narbona la redacción del programa

Rubalcaba confía en los ministros Garmendia, Gómez y Jáuregui
Rubalcaba confía en los ministros Garmendia, Gómez y Jáuregui

El «todopoderoso» José Blanco, el hombre que coordinó todas las campañas electorales del PSOE desde 2000 –a excepción de las últimas europeas–, el «bruxo» de Palas de Rei, se baja del tren electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba. Lo anunció ayer en la reunión de la dirección federal, pero la decisión la tenía tomada, es verdad, desde antes de la debacle del 22-M. ¿Motivo? El oficial: diseñar la estrategia electoral es incompatible con una campaña presencial, y el vicesecretario general quiere participar activamente en las próximas generales. Ese es el argumento que él ha dado a la Ejecutiva Federal del PSOE, donde apuntan más a la distancia que desde hace meses separa a Rubalcaba y a Blanco que a los argumentos esgrimidos por el vicesecretario general.

La lectura anterior no es incompatible con otra que también hacen en la dirección federal y que sostiene que Rubalcaba «tampoco quería a Blanco como coordinador de su campaña». Versiones hay para todos los gustos, incluso la de quienes sostienen que tras el hundimiento electoral del 22-M, Blanco «no debía ser en ningún caso el responsable de la campaña de las generales». El caso es que el candidato del PSOE ya ha montado un pequeño sanedrín con el que arrancar su maquinaria electoral, y en él hay, eso sí, personas muy cercanas a José Blanco. De momento, lo integra una decena de personas que tienen en común su colaboración con el Gobierno y la dirección federal que acompañaron a Zapatero durante su primera Legislatura, en la que desplegó un programa plenamente de izquierdas.

Elena Valenciano, secretaria de Relaciones Internacionales y experta en mil batallas electorales, será la coordinadora de campaña y contará como adjunto con el secretario de Política Municipal y portavoz de Interior en el Congreso, Antonio Hernando. Rubalcaba recupera además para la primera línea, en lo que se ha entendido como un guiño a los guardianes de las esencias de la socialdemocracia, al ex ministro y secretario de Ideas y Programas Jesús Caldera. La misma lectura se ha hecho del «fichaje» de Cristina Narbona, que lleva el marchamo de progresista y ecologista, además de feminista. Contará también con la colaboración del ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, el de Trabajo, Valeriano Gómez y la de Ciencia y Tecnología, Cristina Garmendia. En la parte económica estará asesorado por la secretaria general de Infraestructuras, Inmaculada Rodríguez Piñeiro, quien ocupó la secretaría de Política Económica de la Ejecutiva Federal entre 2004 y 2008 y de quien no se puede decir que comparta las tesis más a la izquierda de Caldera. Completan el equipo el diputado del PSC Daniel Fernández, quien se encargará de la oferta institucional, y Micaela Navarro, consejera de Igualdad en Andalucía. La elección del catalán Daniel Fernández se entiende como un acercamiento al sector que apoyaba la candidatura fallida de Carme Chacón.Todos ellos trabajarán en la elaboración del programa marco que se aprobará en la Conferencia Política que el PSOE celebrará los días 30 de septiembre, 1 y 2 de octubre.

Pero si algo salió del debate de ayer en la Ejecutiva es que tan importante es el fondo como la forma, esto es, el contacto con la sociedad civil, que es la tarea que algunos miembros de la dirección, como Leire Pajín, Eduardo Madina o Hugo Morán, pusieron ayer a Rubalcaba. «Proponer además de escuchar», le pidieron sus colegas.