Martin Sheen filma un viaje vital en el Camino

Son padre e hijo en la vida real, y también en la ficción de «The Way».

Martin Sheen, hijo de emigrante gallego en Estados Unidos, protagoniza «The Way», un homenaje al Camino de Santiago y su espiritualidad
Martin Sheen, hijo de emigrante gallego en Estados Unidos, protagoniza «The Way», un homenaje al Camino de Santiago y su espiritualidad

El actor Ramón Estévez, de nombre artístico Martin Sheen (en honor al obispo norteamericano Fulton Sheen, famoso por sus homilías radiofónicas), y su hijo, el actor y director Emilio Estévez, han recorrido durante un mes el Pirineo navarro, La Rioja, Castilla y León y Galicia, rodando la historia de un doctor californiano que se lanza al Camino de Santiago por su hijo, que murió en un accidente al iniciarlo en Roncesvalles. La película se estrenará en España el 19 de noviembre, cuando el Papa haya lanzado la imagen del Camino a todo el mundo con su visita.

Martin Sheen ha filmado con su hijo en la tierra de su padre, Francisco Estévez, de Parderrubias (Pontevedra), quien emigró a Cuba y luego a Estados Unidos, donde se casó con una irlandesa y tuvo 10 hijos. Sheen hizo el Camino hace ya unos años, y se nota en su interpretación. En diversas presentaciones previas, el actor explicó su voluntad de «captar la expresión» de los visitantes «cuando entran en la Catedral» y «enseñar al mundo qué es lo que hace que los peregrinos se arrodillen delante del Apóstol».

Su personaje, y otros tres compañeros caminantes de trasfondos diversos (una canadiense con una grave herida emocional, un irlandés decepcionado con la Iglesia y un holandés que aparente superficialidad) se revelarán en su autenticidad sólo en la catedral. Junto a serenas vistas del Camino, hay tomas impresionantes en el edificio, que se convierte en un personaje por derecho propio. El obispado (después de varias negociaciones y renegociaciones) dio permiso para filmar incluso en la cripta con la tumba del Apóstol y también el uso, muy hermoso en la pantalla, del «botafumeiro».

El guión, de Emilio Estévez, otro enamorado del Camino, utiliza algunas historias de la novela del periodista Jack Hitt «Off the road». «Mi deseo no es sólo hacer una película que llegue al público internacional, sino que sea igualmente acogida por los españoles. Escribí esto no solamente como cineasta, sino como gallego y español en mi corazón y mi alma», afirma Emilio.

Sheen estudió en una escuela católica, y fue un sacerdote quien le prestó dinero de joven para viajar a Nueva York. Allí colaboró con Dorothy Day, la fundadora del «Catholic Worker»: periodista, feminista, profeta obrerista, pacifista y católica militante. Bajo su influencia, Sheen organizó su primera huelga, a los 14 años. Desde entonces se convirtió en un activista por causas sociales.
Durante un tiempo se alejó de la fe, pero en 1977, durante el rodaje de «Apocalypse Now», sufrió una grave enfermedad y, en las puertas de la muerte, llamó a un sacerdote para recibir el sacramento de la Unión de enfermos. Así retomó su relación con Dios. La película «The Way» se alimenta en parte de esta experiencia: «el Camino está lleno de católicos no practicantes», dice en ella un cura norteamericano que va por la Ruta Jacobea repartiendo rosarios.

Una de las últimas grandes campañas sociales de Sheen fue la lucha en 2008 contra una iniciativa a favor de la eutanasia en Washington. «Abriría un agujero que las aseguradoras usarán para recortar los pagos a inválidos y trabajadores pobres, animándoles al suicidio. La gente enferma necesita cuidados médicos, y no drogas letales», decía en un anuncio en televisión. La iniciativa fue rechazada.