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Zapatero ensalza el carácter pacífico del 15-M para pedir el voto joven

Pide respeto para quienes tienen una exigencia crítica con los gobernantes

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Madrid.

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19 de mayo de 2011. 15:59h

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Madrid. 19/5/2011

A Coruña-Rozamos el final y adivinamos Madrid desde la Torre de Hércules. Hay ganas. Penúltimo mitin de campaña y parece que nada cambia, aunque en las últimas horas al Comité Electoral le llegan buenas noticias dsde Castilla-La Mancha, la madre de todas las batallas. Barreda mantedría, aunque por los pelos, el Gobierno manchego. El PP, dicen os socialistas, debe barruntar algo porque Rajoy ha decidido plantarse, por sorpresa, en Guadalajara y hacer triplete el último día de campaña. La suerte parece ya echada; los mensajes, achicharrados; los titulares, agotados y de las últimas horas previas al 22-M ya sólo interesa cómo evoluciona la «Spanishrevolution» y qué efecto tendrá sobre el resultado del domingo.
Los socialistas creen que el adversario quiere pescar en río revuelto -cómo si no hubiera ya pescado y las aguas no fueran procelosas desde hace ya dos años- y por eso dicen que el «descontento de los del 15-M es nuestro descontento» y que con el PP más que indignados, había «irritados»; que ahora es la crisis y el paro pero que antes fue Iraq, el Prestige y el 11-M y que con el contrario «la convulsión social fue permanente».
Apenas faltan 72 horas para votar y Zapatero echa hoy el resto ante 4.000 coruñenses que han venido a escucharle a Expo Coruña. Ya no encandila, cierto, como hace cuatro o seis años, pero aún le aplauden y le gritan «¡guapo!». La militancia no percibe, como esta caravana, que hoy no tiene su mejor día, que es de los mítines en los que circunvala y circunvala y no atina a coger el hilo.
Desde que sube al escenario tiene claro que el objetivo hoy son los «campistas», los del 15-M, los de «unademocraciarealya» y los del «nolesvotes». Así queva directo al grano y se pone del lado de los  que se manifiestan y movilizan. Pone en valor el carácter pacífico de la protesta. «Merecen todo nuestro respeto», dice antes de enviarles un mesnaje directo: «Sabemos bien todas las mejoras que hacen falta para los jóvenes en el empleo, Y todas se consiguen votando y trabajando. LOs cambios y las reformas se logran votando, con la exigencia crítica a los gobernantes». Les ha pedido el voto. No se corta porque dice que, a diferencia del PP, los valores del socialismo «son inquebrantables» y no sólo para «hacerse la foto». Empieza aquí el contraste entre derecha e izquierda, pero está tan disperso que se va  hasta  Alemania para criticar la propuesta de Merkel y la armonización de las horas laborales en toda Europa. «Los trabajadores españoles trabajan más horas que la media de la UE y tres más a la semana que los alemanes».  Aún volvería, ya de forma menos directa, al movimento 15-M para pedir confianza a los que se manfiestan y decirles que los «cambios y reformas son necesarios para crear empleo de mayor estabilidad como reclaman los jóvenes». Se siente cerca de ellos y les recuerda que la  seña de identidad del proyecto socialista siempre fue «la responsabilidad y el compromiso»; que piensa en el «futuro de los jóvenes que demandan un empleo no coyunturalmente y porque haya una cita electoral». Quiere enviarles otro mensaje y clama para que el domingo no haya «un progresista crítico o no que se quede en casa y le de un regalo a un PP que no se lo merece. Siempre fue el PSOE la gran fuerza transformadora de España». Da un último argumento para pedir el voto: «Sabemos escuchar las críticas». P.D. Volvemos a Madrid para el cierre.

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