Los datos se tuercen en puentes y fines de semana

Las cifras de la siniestralidad empiezan a desmandarse. Cierto es que hemos llegado un año antes de lo previsto a conseguir el objetivo europeo de reducir un 50% las tasas de siniestralidad.

Estado en que quedó un turismo que impactó el lunes con un camión en la CL-116 de Soria. El conductor del vehículo murió.
Estado en que quedó un turismo que impactó el lunes con un camión en la CL-116 de Soria. El conductor del vehículo murió.

MADRID- Vale que en el acumulado anual, hasta el 24 de octubre, la DGT llevaba contabilizados 1.398 muertos en accidentes de tráfico en España, 189 menos que hasta la misma fecha del año pasado, lo que representa un descenso del 12%. Pero últimamente las cifras no son tan favorables como las que estábamos acostumbrados a recibir, a veces con asombro. Valga como ejemplo el caso del último fin de semana, el más trágico del mes de octubre en las carreteras españolas, en que murieron 23 personas en 18 accidentes de tráfico, que han dejado además 14 heridos, tres de ellos de gravedad y 11 con lesiones de carácter leve. Cuatro de las víctimas mortales eran motoristas. El mes de septiembre también fue malo. Ha sido el único del año en que hubo más fallecidos que el año anterior: 140 muertos frente a los 131 de 2009. Por no hablar del puente del Pilar. La Dirección General de Tráfico reconoció que había sido especialmente trágico, ya que 26 personas perdieron la vida, más del doble que en el año 2009. Durante el pasado verano los muertos se redujeron, pero menos que en julio y agosto de los dos años anteriores, de ahí que haya quien piense que el efecto de medidas tan importantes como el carné por puntos,y la reforma del Código Penal, además de las numerosas campañas de sensibilización de los conductores que se han puesto en marcha puedan estar perdiendo fuelle.
El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ya reconoció en verano que habrá un momento en que ya no será tan fácil conseguir reducciones tan importantes de la siniestralidad como las que hemos observado en los últimos años.
De momento, la distracción, el consumo de alcohol y drogas o la velocidad inadecuada siguen siendo los «pecados capitales» de los españoles cuando se ponen al volante.