Indignada que estoy

La Razón
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Estoy indignada con el calor que hace. Creo que es culpa del sistema. Sé que es verano, pero me da igual. No descarto dormir en una colchoneta en la Puerta del Sol, mientras dure el estío. Estoy indignada con el FMI porque no es quien para decir a un país qué reformas económicas tiene que hacer para salir de la crisis. También estoy harta de los consejos del Banco de España, de Europa, de los mercados y de los países que han hecho bien los deberes. Y ya el colmo es el pacto del euro. ¿Qué es eso de ligar la productividad al salario? ¿Qué es eso de bajar impuestos para crear empleo? La deuda, que la pague el sistema. Estoy indignada con Zapatero porque hay cinco millones de parados, aunque él no tenga la culpa. La tiene el sistema y los bancos. Estoy más que indignada con la clase política –y conmigo también– que cree en la democracia, en las instituciones y en la Justicia. Todo es mejorable y de las crisis se aprende a no cometer los mismos errores. Pero echar la culpa al sistema y querer romper con el sistema me parece un disparate. ¡Qué indignada que estoy!