La crisis rompe los moldes de la exclusión social

.
.

La crisis económica ha diversificado los límites y los perfiles de la exclusión social. Personas que antes contaban con una única fuente de ingresos han perdido su empleo, y ahora no pueden hacer frente al pago de su viviendo o cubrir sus necesidades básicas.

Esto supone que muchas personas caen, por primera vez, por debajo del umbral de la pobreza, algo que no les hubiese ocurrido en una situación económica favorable. De este modo, aumenta la urgencia en la cobertura de necesidades básicas.

Además, la situación afecta más a los grupos sociales desprotegidos, como los ancianos y los discapacitados. Según un estudio sobre el Tercer Sector presentado por la Fundación Esplai, la actual crisis ha puesto de manifiesto «la fragilidad de los instrumentos de protección social y de un estado de bienestar aparentemente estable».El reto al que se enfrenta el Tercer Sector en el contexto de crisis es la dificultad de trabajar con una exclusión social tan diversa. Es más complicado dar cobertura a los grupos y personas más vulnerables cuando sus formas de exclusión son distintas.El director del estudio, Joan Subirats, insistió en la presentación del estudio en que «la crisis no es coyuntural, de modo que, cuando se supere, no sé volverá al mismo sitio y habrán cambiado muchas cosas».

Esto conlleva la necesidad de que las entidades del Tercer Sector «adapten sus programas a las personas, y no al contrario». Subirats destacó también la importancia de que las políticas sociales «no sólo se dediquen a gestionar los residuos que dejan otros sectores, sino a identificar de dónde vienen esos residuos para solucionarlo».El diputado de Convergencia i Unió (CiU), Carles Campuzano, declaró en esta presentación que el Tercer Sector tiene que «cambiar el chip» y «no limitarse a ser un prestador de servicios», sino recuperar su sentido político. «El actual debate parlamentario no es útil para resolver los problemas de la sociedad». Campuzano reivindicó «un espacio público que parta de la idea de interés general pues, de otro modo, es imposible construir la democracia».