Política

Gómez escenifica (ahora) la paz

El líder del PSM pronunció un discurso de unión, pese a las polémicas internas

Tras ser recibido con aplausos por su Comité Regional, Tomás Gómez saludó a Trinidad Jiménez
Tras ser recibido con aplausos por su Comité Regional, Tomás Gómez saludó a Trinidad Jiménezlarazon

MADRID- Con ningún voto en contra y una abstención aprobó ayer el Comité regional del partido socialista de Madrid a sus candidatos de cara a las autonómicas y municipales de 2011. Se trataba de la investidura oficial de Tomás Gómez que, lo primero que quiso, fue dar una imagen de unidad. Besó a su rival en las primarias, Trinidad Jiménez, y la dedicó palabras de reconocimiento. «Hoy ya no hay 52 y 48 por ciento, hay un cien por cien del PSM dispuesto a dar su trabajo», dijo ante un auditorio que le recibió con un largo aplauso. «Ya no veo partidarios de una u otra candidatura», continuó en la misma línea. En sólo unas horas su discurso había cambiado. «Todos somos necesarios, nadie debe autoexcluirse», aseguró por la tarde. A pesar del clima de cordialidad que trató de difundir el secretario general, el inicio de esta nueva etapa en el partido socialista no ha estado exenta de polémica. Gómez, en una entrevista ayer por la mañana, instó a cambiar la Constitución para que las actas de diputados y concejales no sean personales, sino propiedad de los partidos.
La declaración, que Gómez hizo para denunciar la presencia actualmente de tres diputados no adscritos en la Asamblea de Madrid por su presunta implicación en el Gürtel, fue entendida por un sector de sus propios parlamentarios como una amenaza velada. Según aseguraron algunos de ellos a LA RAZÓN, además de sacar de las instituciones a personas imputadas, la proposición de su líder podría acabar con el que precisamente ha sido su problema en estos tres años como secretario general: no contar con el apoyo de una buena parte del grupo parlamentario.
Con este cambio el líder del partido a nivel orgánico podría controlar desde su mismo nombramiento todas las instituciones en las que estén presentes las siglas de su corporación política.
Las aguas bajan turbias en el PSM desde que el domingo Gómez resultara vencedor de las primarias. Están nerviosos, aunque el líder socialista aseguró que hasta febrero no se sabrá nada. Ya lo dijo ayer antes del Comité el ex alcalde de Madrid Juan Barranco: «Quizá haya algún rasguño –de división– pero esas cosas se solucionan con el paso del tiempo».