Navarra

Márchese Garitano por Carlos GARCÍA

La Razón
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Las actitudes de Martin Garitano están siendo la gota que ha colmado el vaso para muchos demócratas en Euskadi y en especial para los que día a día vivimos situaciones similares en los ayuntamientos. Considero que es inadmisible la tregua del Estado de Derecho que de forma tácita está aplicando Zapatero excusándose en el periodo preelectoral. Teniendo en cuenta que hasta diciembre no se conformará el nuevo Gobierno, después de lo que ha pasado con Garitano resulta inadmisible que se permita a Bildu estar ocho meses campando a sus anchas de forma impune en las instituciones. Los ciudadanos tienen que saber que al igual que Garitano, en todos los ayuntamientos donde hay representación de Bildu, sus cargos públicos cometen «fechorías» similares. Por lo tanto, exijo a Zapatero que impulse un nuevo proceso de ilegalización contra Bildu, ya que hay nuevas pruebas de las que no disponía el Tribunal Constitucional cuando les permitió presentarse.

Esto es del todo necesario para salvaguardar el interés de los ciudadanos gobernados bajo las zarpas de la coalición, para garantizar la supervivencia de la democracia, y en especial, la de quienes como ciudadanos y garantes del Estado de Derecho que son los concejales del PP y PSE en Euskadi y Navarra, puedan seguir trabajando en las instituciones con normalidad. Porque los concejales del PSE no pueden decirlo, aunque en su inmensa mayoría piensen exactamente igual que los del PP respecto a Bildu; teniendo, por desgracia para ellos, que callar ante la pasividad de Zapatero. Además, esto honraría a un presidente del Gobierno, aunque fuese lo último que hiciese en su mandato y además, apaciguaría en cierta medida la envenenada vida política en el País Vasco ante la certidumbre de que, sea quien sea quien gobierne España, no se va a permitir que ETA siga estando representada en las instituciones.

Sin ir más lejos, a las actitudes que Garitano está llevando a cabo en todos los ayuntamientos se une también las de Elorrio, donde Bildu da muestras a diario de su defensa de los postulados de Batasuna y ANV y, por tanto, de ser su continuidad en el consistorio.

En Euskadi estamos sedientos de paz, pero no podemos permitirnos beber del agua aparentemente cristalina pero completamente envenenada de Bildu.


Carlos García es concejal del PP en Elorrio, Vizcaya