La Fiesta culmina su viaje a Cultura

Después de un largo peregrinar, los toros ya son Cultura. Oficialmente ya están en su Ministerio. El Consejo de Ministros aprobó ayer antes de irse de vacaciones el traspaso de poderes de la Fiesta Nacional –procedente de Interior– a través de un Real Decreto que culmina una vieja aspiración del mundo taurino.

Toreros y empresarios solicitaron al Gobierno el traspaso de las competencias
Toreros y empresarios solicitaron al Gobierno el traspaso de las competencias

Un camino que se inició activamente el pasado otoño cuando un grupo de figuras del toreo comenzó una ronda de reuniones en los ministerios e instituciones del Estado como Congreso y Senado hasta cristalizar meses atrás coincidiendo con el arranque de la temporada. Sin embargo, faltaba la rúbrica oficial que, desde ayer, ya es un hecho. «El Real Decreto que ahora se aprueba termina de ordenar el sector y da satisfacción a necesidades de correcta ubicación y atención de la disciplina y de los profesionales del sector», anunció al mediodía el propio Ministerio de Cultura en un comunicado.

La cartera de Ángeles González-Sinde asume así las competencias que atañen al fomento y la protección de las corridas de toros; los estudios, estadísticas y análisis sobre la materia; y el registro de profesionales, además del secretariado de la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos. Y es que, con esta medida, calificada como «un gran paso» para la Fiesta desde el sector taurino, se consigue sellar una reivindicación histórica. En este sentido, los toreros siempre se han considerado artistas, por lo que querían figurar en este departamento. Además, los profesionales entienden que esta nueva ubicación es determinante.

En Cultura, las posibilidades de promoción y difusión serán mayores, tal y como sucede con cualquiera de las otras representaciones artísticas. Por esta línea, aparece el intento que el mundo de toro quiere impulsar para refrescar la Fiesta, acercarla a los más jóvenes y potenciar de esta forma el futuro de las corridas de toros. Asimismo, piensan que en Cultura habrá mayor blindaje ante ataques como el sufrido en Cataluña, pues no conviene olvidar que la maquinaria de las figuras y la Mesa del Toro se puso en marcha a raíz de dicha prohibición hace exactamente un año. Por el momento, lo que no cambiará de ubicación es el cumplimiento del análisis de astas, que seguirá en manos del Laboratorio de la Policía y, por tanto, en manos del Ministerio de Interior.