En qué nos fijamos cuando vemos una película

Un estudio analiza el recorrido visual de los espectadores durante un filme. ¿Qué es lo que miramos en una escena determinada y qué es lo ignoramos?

¿En qué nos fijamos cuando vemos una película?
¿En qué nos fijamos cuando vemos una película?

«Eye tracking» (en español, «seguimiento de los ojos») es una técnica con la que se evalúa el punto exacto donde se fija la mirada. Este método es utilizado en ámbitos como la psicología o el diseño de productos. Se había popularizado también en los últimos años en estudios acerca de la usabilidad de las páginas web para conocer el recorrido visual que hace una persona al visitar un sitio en Internet.

Una reciente investigación ha llevado esta técnica al cine para analizar dónde fijan la vista los espectadores cuando ven una película. Analizando no el filme, sino al público, los cineastas podrán comprobar ahora, por ejemplo, qué «distrajo» a los espectadores en una escena clave.

Sin memoria periférica
El estudio llevado a cabo por el investigador en psicología Tim Smith, describe cómo únicamente se percibe en detalle el centro de atención de una acción, que permanece en la memoria. La información periférica se procesa en un grado mucho menor y únicamente contribuye a nuestra percepción del espacio, el movimiento y el diseño de una escena.

Los errores de continuidad de algunas películas, según señala el investigador, son el ejemplo más claro. Ropa que cambia de color a lo largo de una escena, los cigarrillos que nunca se consumen, o las bebidas que se rellenan solas suponen errores de continuidad que no son detectados a primera vista, porque los ojos se centran en el punto principal de la escena y es lo único que memorizan.

Seguimiento de la mirada
Analizando varias escenas del filme «Pozos de ambición», de Paul Thomas Anderson, se obtuvieron en el estudio ejemplos de cómo la puesta en escena capta la atención del espectador directamente, sin la necesidad de edición.

Una de las tomas estudiadas muestra la granja de la familia de uno de los protagonistas, donde entran en escena su pareja y su hijo. Toda la secuencia está rodada de forma estática (con un ligero movimiento inicial), frente a la tendencia de la mayoría de películas modernas y series de televisión que utilizan una edición rápida y cambios constantes.

El vídeo grabado con los puntos donde se fijan los espectadores demuestra cómo la iluminación, el color y la profundidad focal pueden guiar la atención del público dentro de la toma, dando prioridad a unas partes sobre otras.

También se determinó que los cineastas pueden llamar la atención de forma natural con la tendencia innata que tenemos en fijarnos en los rostros, las manos y el movimiento.

Tan pronto como la imagen se mueve, se obtiene un alto grado de sincronía. Una escena en movimiento lleva a todos los espectadores busquen en el mismo lugar, al mismo tiempo.

Existe una tendencia involuntaria de analizar los objetos de abajo hacia arriba. Después, de forma voluntaria, nos fijamos de arriba hacia en base a las intenciones de cada espectador, sus deseos y su experiencia previa.

Planos largos

Otra de las conclusiones del análisis ha descrito cómo grabar un plano largo genera la ilusión en el público de que es libre de buscar donde quiera dentro de la imagen, pero la sutil influencia del director y los actores son los que le determinan dónde quieren que se fije.