«El Tirillas» ataca de nuevo por José Clemente

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Lorca ha empezado a recibir el dinero para su reconstrucción definitiva y los socialistas del PSRM se ha puesto de uñas, de los nervios y hasta con dolor de cabeza, pues vinculan su retorno a la alcaldía de la capital del Guadalentín con el fracaso del llamado «Plan Lorca» que han puesto en marcha las tres administraciones directamente implicadas en su recuperación: Ayuntamiento, Comunidad y Gobierno de la nación. Y una buena prueba de ese nerviosismo lo hemos podido detectar estos días con el incremento de las críticas socialistas al Ejecutivo de Ramón Luis Valcárcel, acompañado de un sistemático bombardeo de programas, como el de Mercedes Milá, que a falta de otras argumentaciones es continuamente repetido, bien en horario «prime time» o a las cuatro de la madrugada, como sucedió este pasado lunes al abrigo de la protesta de varias decenas de personas que insultaron y amenazaron al alcalde. El PSRM no ha digerido, por lo que se ve, la alusión directa de Valcárcel a «El Tiritas», ex secretario general del PSOE en Lorca y actual diputado en la Asamblea, Manuel Soler, por aprovechar la desgracia de los terremotos para cargar contra la política del Gobierno regional y de paso contra Rajoy en vísperas del primer aniversario de los seismos y olvidarse (es de humanos y a cualquiera le puede suceder), que la principal responsabilidad de los atrasos en la llegada de las ayudas a Lorca está en el debe de los socialistas de la Región, que retuvieron el poder hasta ocho meses sin mover un dedo por la Ciudad del Sol.


Lorca empezó hace tiempo a recibir las ayudas que precisa para su reconstrucción definitiva, pese a que todavía subsisten los problemas entre las comunidades de propietarios por ver quién se hace con la contrata de ésta o aquella obra. Pero el dinero está llegando, que es lo que niegan los socialistas y las incendiarias como Mercedes Milá, que protagoniza un bochornoso esperpento a modo de entrevista trufado de ataques al Gobierno regional, al alcalde Francisco Jódar y a todo cuanto se mueva en Murcia. Habrá que explicarle a esa señora la verdad de las cosas, si es que persigue exactamente eso, es decir, la verdad, porque mucho me temo que eso, justamente, eso, en lo que menos le interesa a alguien que quiere apagar el fuego con gasolina.

En vísperas del primer aniversario de los terremotos, y ahí está la página web municipal para comprobarlo, se habían destinado a Lorca más de 800 millones de euros, cuyas partidas más importantes correspondían al Consorcio de Seguros (450 millones); a la Comisión Mixta (230 millones); al Plan de Reactivación del Comercio y la Industria (42,6 millones de euros); exenciones impositivas (50 millones); la Mesa Solidaria (2,5 millones a repartir entre 4.000 familias de la ciudad), y, así, una larga lista de entidades, gobiernos autónomos, partidos de fútbol... al margen de la edificación propiamente dicha que es en lo que están centradas ahora las tres administraciones.

Menos mal que el pueblo de Lorca sabe muy bien quién está y quién no con ellos en su particular desgracia. Sabe que Valcárcel, cuando el ministro era Pepiño Blanco y Zapatero presidente del Gobierno central, pidió un plan similar al del «Prestige» para la Ciudad del Sol; y quién retrasó los expedientes de reconstrucción «sine die»; y quién ha ido a Europa a rescatar fondos para Lorca; y quién ha tocado en todas las puertas para ayudar a la capital del Guadalentín. Y sabe muy bien quién ha hecho lo imposible por esa ciudad y quién trató de politizar la desgracia. Lo sabe todo Lorca, y como buen lorquino que debemos suponer que es, también lo sabe Manuel Soler, «El Tirillas».