Eurocopa

ANÁLISIS: España entra en cuartos con más cabeza que corazón por José Ramón Sandoval

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l ¿Por qué le costó más a España hacer su fútbol?
–Fue un partido duro, de mucha agresividad. Se notó que era el tercero seguido en pocos días y algunos futbolistas han podido notar la falta de descanso. Esto hizo que el juego fuese más lento, la transición menos fluida y que fuese complicado sorprender. Tampoco hay que olvidar que se jugaba con el resultado del otro encuentro en la cabeza y el temor a que cualquier acción de Croacia te complique la clasificación impide ser más atrevido.

l ¿Cómo vio a la Selección jugando con un «9»?
–Creo que para actuar ante defensas tan agresivas como la italiana o la croata es mejor jugar con delantero falso, como le gusta a Del Bosque. Los centrales de Croacia completaron una noche casi perfecta. Estuvieron muy intensos, uno de los dos salía siempre a achicar y obligaba a Torres a empezar muy lejos de su zona de actuación. Cuando entró Cesc se les hizo más difícil fijar al hombre más adelantado. La muestra más clara fue el gol, en el que el movimiento de Fàbregas permitió la entrada de Iniesta desde la segunda línea. Este debate del «9» nos hace un flaco favor, porque en lugar de permitirte trabajar con una inercia positiva, pone más presión. No es lógico que, tras empatar con Italia el primer día, los jugadores y el técnico tuvieran que salir a dar excusas sobre el esquema.

l ¿Navas amplió las opciones?
–Sí, le dio más profundidad al ataque. Como era de esperar, y más en los partidos que vienen, el rival va a dar el balón a España y a intentar defender con muchos jugadores por el centro, creando un embudo que obligue a la Selección a jugar por fuera. Sólo hay que ver los que ha marcado en la Eurocopa para darse cuenta de que crea más peligro por el centro.

l ¿Cuánto mérito da a Croacia?
–Mucho. Trabajó tácticamente bien. Hacía repliegue intensivo, con dos puntas y Srna de interior para tapar a Jordi Alba. Tenían claro que había que hacer falta cuando el rival superaba el centro del campo. Su fútbol agresivo evitó que España se sintiera cómoda en su juego. Los mayores críticos sobre el partido van a ser Del Bosque y sus jugadores, porque saben que no jugaron bien como equipo y corregirán errores. Pero lo más importante fue que España se clasificó como campeona de grupo.