«Los jóvenes resisten menos la frustración»

Nació: Zaragoza, 1984. Una película: «Bowling For Columbine». Un libro: «Cien años de soledad». Un cantante: Joaquín Sabina. Dentro de 20 años: me veo trabajando en lo que me gusta y con familia.

«Los jóvenes resisten menos la frustración»
«Los jóvenes resisten menos la frustración»

–Usted es psicólogo en APEC (Apoyo Psicológico En Casa), ¿la crisis nos hace desertar de los psicólogos?
–Sí, hay una disminución de pacientes, pero no es porque las personas no tengan esa necesidad. Existe, aunque intentamos adaptarnos a los tiempos.

–¿Qué síntomas hay en la actualidad?
–Todo lo relacionado con el estado de ánimo: depresión y ansiedad. Tienen incertidumbre ante el futuro, necesitan cierta ilusión de control que no encuentran.

–¿Entonces?
–Para superar la crisis hay un marcador de éxito: el optimismo realista. No es recomendable quedarse en paro lamiendo las heridas o añorando el pasado.

–Hay una generación que no está preparada para el dolor.
–No es exacto. La impresión que tengo como psicólogo es que hoy los adolescentes y los jóvenes tienen menos resistencia a la frustración. También es verdad que están más en contacto con sus sentimientos, pero no de forma sana. Es más fácil separarte de tu pareja que intentar generar algo a su lado. Nos rendimos fácilmente. Por no hablar de la revolución de la mujer, que nos ha descuadrado.

–Y las redes sociales…
–Es un arma de doble filo. Tiene su parte buena, puedes hablar y establecer contactos con gentes de otros países. Sin embargo, algunos crean un mundo paralelo que no se corresponde al real. La imagen que te da una pantalla… si no se avanza rápido al contacto físico, una exposición, unas cañas, la relación no sale adelante.

–¿Son una generación sin herramientas?
–Algunos han sufrido la súperprotección y no es bueno, debemos aprender cómo duele una caída. Es cierto que nos facilitan las cosas, pero con la sobreprotección hacemos de un fracaso una montaña.

–¿Es la suya una generación hedonista?
–Siempre hubo hedonistas. El bienestar económico que hemos disfrutado permite eso. Se prorrogan los estudios, vivimos de nuestros padres… Pero también es verdad que los padres han descuidado la educación emocional y los valores. Tal vez no nos preparan para la vida.

–¿Indignado?
–No es suficiente. Se generan estos movimientos, que proponen cosas razonables y difíciles de cambiar, pero hay que traducir ese sentimiento en acciones. Creo que el 15-M ha servido para que toda la gente que se quejaba a nivel individual ahora se haya convertido en un colectivo que se ha hecho visible.

–La política es...
–Como persona, sin ser psicólogo, no me siento representado. Cuatro años dándoles mi confianza para que al final no pueda acceder a un piso… hay algo anómalo, es un fracaso.