El menor causante del paraguazo al árbitro asistente vuelve al centro de acogida

La Policía Nacional ha entregado hoy al tutor del centro de acogida del que procedía al menor causante del paraguazo que hirió anoche a uno de los árbitros asistentes del colegiado Clos Gómez y que supuso la suspensión del partido que jugaban en Los Cármenes el Granada CF y el Real Mallorca.

El menor, de 15 años y nacionalidad marroquí, ha sido puesto en libertad y entregado de nuevo a su tutor después de que esta mañana haya prestado declaración ante la Fiscalía de Menores, que así lo ha acordado tras escuchar al chaval, a su educador y coordinador del centro, a la mediadora y a algunos testigos.

Según ha informado hoy la Junta de Andalucía en un comunicado, la Fiscalía de Menores, que ha visionado el vídeo aportado por el Granada CF, ha argumentado que todo hace indicar que se trató de un suceso "totalmente fortuito", ya que "en ningún caso se aprecia intencionalidad alguna"de lanzar el paraguas al árbitro.

El adolescente, que no es socio del Granada, había acudido al estadio Los Cármenes con su tutor por pertenecer a un centro de acogida que había sido invitado por el club a este encuentro.

Según ha explicado hoy a los periodistas la delegada del Gobierno andaluz en Granada, María José Sánchez, se trata de un centro de acogida, que no reformatorio, perteneciente a Aldeas Infantiles SOS que dan cobijo y educación a los menores en situación de desamparo.

En concreto, según ha informado hoy en un comunicado la Delegación para la Igualdad y Bienestar Social, el menor está protegido por la Junta de Andalucía en virtud de un acuerdo de inicio de desamparo con fecha del pasado 2 de noviembre, y desde el pasado día 9 de este mes reside en el centro de protección anteriormente citado, donde colabora en el desarrollo de las tareas grupales que se le encomiendan "con total aprovechamiento".

Dado su interés por el fútbol, el menor ingresó en la Escuela Deportiva para la Integración Intercultural Cajar Perica. Los 36 niños de la escuela, todos protegidos por la Junta de Andalucía e internados en centros de protección de menores, recibieron una invitación y asistieron al partido acompañados de seis educadores, con el entrenador y una educadora de la Escuela de Fútbol, así como otro educador de otro centro.

La Junta dice que, según los comentarios de los asistentes, el menor quiso señalar un acción del juez de línea con un paraguas y accidentalmente la parte superior del mismo voló por los aires, quedándose él tan solo con el mango en la mano.

Aficionados del Granada Club de Fútbol increparon al menor pensando que éste había actuado con intencionalidad,
según la Junta, que explica que ante el temor de ser agredido el chaval se fue corriendo a su centro, en donde permaneció hasta que acudió a identificarlo la policía, a la que relató lo ocurrido.

La delegada de la Junta ha señalado que hasta ahora no había habido incidentes relacionados con este colectivo de menores que habitualmente asisten invitados por el club a encuentros como el de ayer, como tampoco ha habido problemas con el menor en cuestión.

"Ni la entidad que tutela al menor ni el chico en cuestión habían generado el más mínimo conflicto, por lo que habrá que ver qué pasó", ha dicho la representante de la Junta de Andalucía, que ha atribuido los hechos a un "incidente desgraciado".

Sánchez ha abogado por que "si finalmente no hubo intencionalidad, como parece que dice la entidad"que tutela el centro de acogida, los hechos se valoren "en su justa medida".