La Zarzuela toca fondo

Cultura invita a Miguel Roa, director musical del teatro durante 25 años, a salir por la puerta de atrás; los recortes llegarán al 36% del presupuesto en 2013; los puestos vacantes no se reponen, mientras algunos artistas del género reclaman la creación de una Compañía Lírica Nacional

No corren buenos tiempos para casi nada, por tanto tampoco para la lírica. La presentación de la temporada 2010/11 del Teatro de la Zarzuela fue más bien una enumeración de las carencias que afectan al coliseo, pero ya se sabe que lo peor está aún por llegar. El presupuesto de 5,4 millones encogerá en 2011 un 12%, el doble en 2012 y se minimizará un 36% en 2013.

Con esta perspectiva, será poco probable afrontar nuevas producciones y el teatro deberá tirar de reposiciones. Así lo confirma Luis Olmos, responsable del teatro, que se queja además de que los puestos que quedan vacantes no son cubiertos, así que se exige un sobreesfuerzo diario a la plantilla para que funcione con normalidad. «Un máster»Cuando los recortes alcancen el culmen, Olmos ya no seguirá al frente del Teatro Lírico Nacional, pues su relevo llegará el próximo mes de mayo, después de que la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, decidiera aplazar unos meses la aplicación del código de buenas prácticas para elegir a los directores de las unidades de producción del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem). «Me voy muy bien. Ha sido una experiencia fantástica, un máster. El relevo es necesario por el bien de todos, es higiénico para todo el mundo», declaró Olmos.

Tampoco continuará el director musical, Miguel Roa, aunque su marcha será un poco más desagradable, pues tras 25 años en el podio, se ha adelantado su salida por vía postal sin más explicación, según el propio maestro explica a LA RAZÓN: «Obtuve, a petición del teatro, una prórroga de mi jubilación, ya que en abril del año pasado cumplí 65 años. Había un acuerdo verbal de que cesaría como director musical del teatro a finales de la próxima temporada, cuando dejara Luis Olmos el teatro. El único acuerdo firmado dice que mi contrato finaliza el 30 de agosto. Recibí una carta de la secretaría general en la que se indicaba mi marcha sin dar ninguna razón. Debe haber dificultades administrativas. Así que el 30 de agosto me jubilo, aunque estaré a disposición de quien quiera contratarme».

Una salida poco honrosa para el alma del coliseo durante un cuarto de siglo que no le hace perder al músico su discurso mesurado y elaborado: «No sé cuál es el problema porque nadie se ha molestado en explicarlo». Ahora Olmos tendrá que buscar un candidato para sustituirle durante los siguientes meses hasta que llegue el nuevo equipo.Nueva «Luisa Fernanda»No son las únicas críticas que recibe el Inaem por su labor con este género: durante la presentación de «La Gran Vía», que se verá en los Jardines de Sabatini de Madrid dentro de la programación de los Veranos de la Villa, algunos integrantes de la compañía Opera Cómica de Madrid abogaron por la creación de una Compañía Lírica Nacional que defienda verdaderamente la zarzuela. Su director artístico, Francisco Matilla, señala que «no cumple con los objetivos que debería cumplir como teatro nacional», y señaló que sería bueno que se constituyese una Compañía Nacional de Zarzuela «que podría hacer muchas cosas que no se hacen», informa Ep. La programación perdió su relevancia informativa en el mar de fondo. La danza subirá el telón en septiembre con «El lago de los cisnes» según la compañía de Ángel Corella, en junio actuará la Nacional de Danza y en julio el Ballet Nacional de España. En cuanto a funciones de zarzuela, se rozará el número de esta temporada, unas 170.

Habrá tres nuevas producciones, entre ellas, «La del soto del parral», con Rubén Gimeno en el foso y Amelia Ochandiano como directora escénica. Se reciclarán para la ocasión los trajes que Pedro Moreno realizó para un montaje reciente del mismo título dirigido por Miguel Narros: «Los decorados no han podido recuperarse porque estaban muy deteriorados», advirtió Olmos. También habrá recuperación de dos títulos poco frecuentados, como «El estreno de un artista», de Joaquín Gaztambide, y «Gloria y Peluca», de Asenjo Barbieri, los dos autores que estrenaron el coliseo. La puesta en escena correrá por cuenta de Ignacio García y la musical por José Miguel Pérez-Sierra y Santiago Serrate.

Cerrará temporada una nueva «Luisa Fernanda» dirigida por Olmos con Cristina Gallardo-Domas y un gran plantel de voces como principal reclamo. Se repondrá «El niño judío», en versión de Jesús Castejón, para el público familiar de las Navidades. Y se estrenará además la ópera «Yo, Dalí», de Xavier Bernguel, con libreto del dramaturgo Jaime Salom.