«Francisco Pérez González el gran señor de los libros» por José Manuel LARA

Francisco Pérez González
Francisco Pérez González

De la sabiduría humanista de Pancho Pérez González se aprendía algo todos los días y su espíritu emprendedor irradiaba una vitalidad de la que todavía hoy me siento beneficiario y deudor. Durante los apasionantes y difíciles años de la Transición me correspondió pilotar con Pancho, él como presidente y yo como vicepresidente, a los editores españoles. El gremio era, como el país entero, un sector bullicioso e inquieto, abierto a nuevos desafíos y comprometido en satisfacer las necesidades de la nueva sociedad naciente. Nos enfrentábamos a una tarea deslumbrante, pero también erizada de dificultades, de obstinadas inercias y de suspicacias. Ahí fue donde Pancho desplegó su amplio catálogo de virtudes, conocimientos y bondades que le distinguían como editor y librero. Porque Pancho era, ante todo y por encima de todo, un librero en el sentido humanista de la palabra que tejió en torno al libro toda su existencia. Nada de este oficio le era ajeno y sobre él volcó su luminosa energía. Como presidente de todos nosotros huyó de los sectarismos y las intrigas, tendió puentes de concordia, germinó afectos y anudó lazos de amistad duradera. Pero, sobre todo, pugnó por que la flor delicada del libro, como él decía, medrara y obtuviera el reconocimiento legal y la complicidad social para que el hecho de leer se perpetuara como la más hermosa de las aventuras. Con Pancho Pérez González se cierra uno de los capítulos más ejemplares y edificantes que ha dado el mundo editorial en el último medio siglo. Su epílogo es el prólogo de todos cuantos nos dedicamos al oficio que más amaba, los libros.


José Manuel Lara
Presidente del Grupo Planeta