Europa

Cataluña

El Síndic denuncia que 10000 menores son víctimas de la reforma de las ayudas sociales

La Razón
La RazónLa Razón

Barcelona- Poca inversión pública, más trabas económicas y por lo tanto más pobreza, pero sobre todo, más niños sin recursos. Esas son las principales conclusiones del informe sobre la lucha contra la pobreza infantil del Síndic de Greuges que fue entregado ayer por Rafael Ribó a la presidenta del Parlament, Núria de Gispert.

Según el Síndic, desde que, en julio de 2011, la Generalitat endureció los requisitos para poder acceder a la Renta Mínima de Inserción (RMI), unos 10.000 niños se ha quedado fuera de esta ayuda. De hecho, según denuncia Ribó, Cataluña destina tan sólo un 1 por ciento del PIB a políticas sociales, mientras en el conjunto de España es del 1,2 por ciento del PIB y en Europa del 2 por ciento. Así, y teniendo en cuenta la difícil situación económica por la que pasan muchas familias, la pobreza no hace más que enquistarse afectando, con especial incidencia, en los más pequeños. Según datos de 2010, los últimos oficiales, en Cataluña unos 285.000 menores de 16 años viven en situación de pobreza o en riesgo de sufrirla. Es decir, casi uno de cada cuatro menores catalanes sobrevive con los mínimo indispensable o ni siquiera eso.

Además, en opinión de Ribó, los recursos que se destinan a políticas de protección social se invierten de manera «poco eficaz» ya que mientras en Europa se consigue reducir en un 45 por ciento los casos de pobreza infantil, en Cataluña sólo lo logra en el 27 por ciento de los casos.
Con todo, el Síndic de Greuges insistió en la necesidad de que erradicar la pobreza infantil sea una prioridad para el Govern.