El PP reactiva el mensaje de sus recelos sobre la presencia electoral de los abertzales

La dirección popular celebró ayer sus primeros «maitines» tras la remodelación ministerial. Primer análisis del nuevo escenario y primeras dos decisiones.

María Dolores de Cospedal, ayer, en la sede del PP
María Dolores de Cospedal, ayer, en la sede del PP

MADRID - El PP mira con ojos cada vez más recelosos hacia el escenario vasco, pero ni mucho menos se le ha pasado por la cabeza, por ahora, la posibilidad de ir más allá de reactivar en la arena pública las advertencias y los toques de atención al Gobierno por su estrategia con Batasuna. Dice que sabe que tiene que andar con pies de plomo porque un mal paso tendría un coste ante la opinión pública, pero también subraya que «no puede cerrar los ojos ni hacer abdicación de su discurso de siempre» en política antiterrorista. Ayer, tras esa primera reunión del Comité de Dirección, fue la secretaria general, María Dolores de Cospedal, quien se encargó de poner voz a las «sospechas».
«No hay distintas bandas ni distintos bandos dentro de ETA, sino que ETA es todo», señaló Cospedal. El PP proclama que no avala estrategias dirigidas a establecer distinciones entre la banda terrorista y su entorno político ni a dividir entre buenos y malos. Y también da su pequeño tirón de orejas a la gestión directa del Gobierno: las declaraciones de los ministros a los que les compete la lucha antiterrorista o la reunión del presidente del Gobierno con el lendakari, Patxi López, «no han disipado» sus dudas. Por si acaso, el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, se encargó de colocarles la guinda: «Esperamos que no se esté abriendo ninguna negociación con ETA». El otro movimiento del PP tras la remodelación ministerial fue anunciar que tiene la intención de pedir que se convoque el Pacto Antitransfuguismo para abordar el apoyo del PSOE a Agustín Navarro como candidato a Benidorm, pese a su condición de tránsfuga. Y, por supuesto, siguen adelante con su ofensiva contra Alfredo Pérez Rubalcaba.