La misión de Mourinho

El Madrid se enfrenta mañana a su gran trauma: los octavos de la «Champions». El portugués ha llegado al Bernabéu como una garantía de éxito en Europa

el técnico del real madrid observa atentamente a su equipo en el encuentro ante el Levante, en el Bernabéu
el técnico del real madrid observa atentamente a su equipo en el encuentro ante el Levante, en el Bernabéu

El Real Madrid ha olvidado lo que es pasar de octavos de final en la Liga de Campeones. Debe ser bonito ir más allá en Europa, pero los blancos llevan seis temporadas viviéndolo por televisión. Una barrera imposible de superar últimamente para ellos, sin importar el entrenador que hubiera en el banquillo y los jugadores que estuvieran sobre el campo. Luxemburgo, López Caro, Capello, Schuster, Juande y Pellegrini lo intentaron con el mismo resultado: la eliminación. Es el mayor trauma que arrastra el madridismo y José Mourinho ha llegado con una misión prioritaria: superar esta frontera y llevar al equipo un poco más cerca de la «Décima».

«Mou» asegura que la eliminatoria ante el Lyon no le quita el sueño, pero al mismo tiempo asume que el asunto tiene un componente futbolístico y otro psicológico. Cree que el duro camino hasta la final de la Copa ha servido para ensayar el recorrido que lleva a Wembley y que empieza mañana en Gerland. El mismo lugar en el que hace un año Makoun dio el primer golpe a la ilusión madridista estrellando un obús en la escuadra de Casillas. En la vuelta, la remontada se encontró con el poste y Pjanic desató el incendió que acabó con el futuro de Pellegrini. El Real Madrid se coloca otra vez en ese punto de partida. La maldita casilla de salida a la que insistentemente le devuelve la Liga de Campeones.