Mas convocará una cumbre en breve para acelerar el pacto fiscal

Ambiciona un acuerdo entre todos los partidos antes de julio para presionar a Rajoy

BARCELONA– El pacto fiscal es como la aspirina de antaño, la cura a todos los dolores de cabeza de la Generalitat de Cataluña. «Si lo tuviéramos», aseguraba ayer Artur Mas, «muchos de nuestros problemas financieros quedarían resueltos», porque «Cataluña genera riqueza y recursos suficientes para no tener que estar pendientes de Madrid». El president de la Generalitat recordó los beneficios del pacto fiscal justo después de explicar el tercer plan de ajustes de la Generalitat para ahorrar 1.500 millones de euros más. Su intención no era otra que compartir con el Gobierno de Mariano Rajoy la responsabilidad de los recortes.

«Si tenemos pacto fiscal, el de hoy –por ayer–, será el último ajuste», insistió Mas, antes de anunciar que, a finales de mayo, convocará a los partidos políticos catalanes a una cumbre para acelerar un acuerdo en torno a su propuesta. Como si a costa de insistir en la fórmula de pacto fiscal igual a panacea fuera a sumar al PP y al PSC a su propuesta de financiación autonómica.

CiU cuenta ya con el apoyo de ICV y ERC a su propuesta, tal y como quedó desmostrado en el Parlament, el pasado octubre, cuando los tres dieron luz verde a las conclusiones de comisión de estudio del pacto fiscal.

A sabiendas de que el apoyo del PP catalán se presenta difícil, CiU se esmera en sumar a los socialistas catalanes. Mas se reunió con el primer secretario del PSC, Pere Navarro, hace un par de semanas, y aunque hubo más divergencias que convergencias, pactaron una mesa de negociación para explorar la posibilidades de llegar a un acuerdo antes de julio. Para echarle un cable, Josep Antoni Duran Lleida, se encontrará en breve con Navarro. Si el pacto fiscal acaba o no uniendo a los partidos catalanes se acabará viendo en julio, cuando el Parlament vote la propuesta de pacto fiscal que el Govern llevará a Madrid para negociar con Rajoy.

Antes del pleno en cuestión, Mas quiere asegurarse una amplia mayoría parlamentaria que apoye su modelo de financiación, de ahí la cumbre con los líderes de los partidos políticos catalanes, que la oposición acogió con frialdad y escepticismo. El PP lamentó que cuando el president no tiene nada que aportar, convoca una cumbre, mientras que el PSC volvió a avisar al president de que el pacto fiscal «no es el cuento de la lechera ni la llave maestra que resuelve todos los males».


La ofensiva del pacto fiscal
La vía política, cumbre y reuniones bilaterales

El president de la Generalitat se ha reunido de manera bilateral con el president de ERC, Oriol Junqueres, y el primer secretario del PSC, Pere Navarro. El jueves se verá con Alicia Sánchez-Camacho (PP) y en breve con Joan Herrera (ICV).

Clamor social para presionar al Gobierno
Por si los esfuerzos por sumar a los socialistas catalanes y al PP fracasan, Artur Mas trabaja para que la sociedad catalana se adhiera a su propuesta a través de actos públicos, ya sea en forma de conferencias que reúnan a empresarios y a la sociedad civil, debates o charlas.

La vía de la consulta popular
Tal y como sucedió con las consultas por la independencia, el Govern de CiU también sopesa plantear mociones en los ayuntamientos catalanes en defensa del pacto fiscal. Mas tiene casi lista la ley para poder convocar consultas.

Otra manifestación multitudinaria
Del mismo modo que no descarta la vía de la consulta, el Govern también baraja organizar una manifestación como que el 10 de junio de 2010 marchó contra el fallo del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. La Generalitat confía en el clamor social para presionar al Gobierno.