Benedicto XVI con los fieles de Oriente

 Benedicto XVI ha pedido en Nicosia, en referencia a los políticos, que sólo personas con una "rectitud moral"y que respetan a los demás pueden favorecer al bien común y construir un mundo más justo, fraterno y en paz.

El Papa, a su llegada al Palacio presidencial en Nicosia
El Papa, a su llegada al Palacio presidencial en Nicosia

Benedicto XVI pidió ayer desde Chipre más apoyo para las minorías cristianas que viven en los países de Oriente Medio. «Nadie puede quedar indiferente ante la necesidad de apoyar con todos los medios posibles a los cristianos de esta atormentada región, de manera que estas antiguas iglesias puedan vivir en paz y prosperidad», declaró en su discurso ante el líder de la Iglesia Ortodoxa de Chipre, Crisóstomo II, uno de los más favorables al diálogo ecuménico.

El Papa se dirigió a los obispos ortodoxos animándoles a luchar por la paz, la reconciliación y a construir una sociedad que incluya «el derecho inalienable de libertad de conciencia y de culto».De los 17 obispos ortodoxos de la isla, cinco se ausentaron del almuerzo del Papa con Crisóstomo II. Se trata de los más hostiles al catolicismo, liderados por el arzobispo Anastasio, de Limasol, que si asistieron al resto de actos oficiales fue sólo porque Crisóstomo II amenazó con duras sanciones a quien agraviase a su invitado. En otro discurso, ante el presidente de Chipre, el comunista Demetris Cristofias, el Papa defendió la moral en la política. «Las trágicas experiencias vividas durante el siglo XXI han desenmascarado la inhumanidad que resulta de la supresión de la verdad y la dignidad humana», recordó Benedicto XVI, que vivió la Segunda Guerra Mundial reclutado en las baterías antiaéreas alemanas.Mientras muchos pensaban en los totalitarismos y el Berlín dividido de la postguerra, el presidente chipriota señaló que Nicosia es hoy «la única ciudad europea cortada en dos» y que el país, que ingresó en la Unión Europea en 2004, «desde 1974 sufre la dolorosa ocupación del 36 por ciento de su territorio» por parte de Turquía. En un acto en el colegio católico maronita de Nicosia, el Papa pidió a las minorías católicas en Oriente Medio que trabajen por la paz desde la paciencia.

«Sólo con trabajo paciente puede construirse la confianza mutua, superar la pesada carga de la historia», afirmó, pidiéndoles construir lazos de confianza «entre cristianos y no cristianos». Como un gesto, caminando por las calles de Nicosia, el Papa se detuvo a saludar a un anciano clérigo musulmán. En la misa de la tarde, el Pontífice predicó sobre la Cruz, un signo que, afirmó, «habla de esperanza, de amor, de la victoria de la no violencia sobre la opresión».

 

ANÁLISIS. Católicos y papistas, pero no romanos¿Qué son las Iglesias católicas orientales?–Son católicos que obedecen al Papa y están en unión con Roma, pero mantienen ritos, liturgia y tradiciones propias, a veces antiquísimas. Suman unos 17 millones de católicos, muchos de ellos en Europa Oriental, otros en países de mayoría islámica o en la India y muchos emigrados a América. ¿Qué representan para la Iglesia católica?

–A veces son un puente con el pasado, por mantener lugares sagrados en Tierra Santa, o liturgias milenarias. Los hay que aún hablan el arameo, la lengua de Jesucristo, o la usan en la liturgia. Al vivir en países islámicos, tener lengua árabe, conocer las costumbres locales, etc... pueden servir de enlace con el islam. También son un espacio de contacto con las Iglesias ortodoxas, muy similares pero independientes del Papa. ¿Cuáles son las iglesias más numerosas?–La Iglesia ucraniana (4,4 millones de fieles), la siromalabar (en la India, casi 4 millones) y la maronita (3 millones, sobre todo en Líbano).