Adiós al «todo vale» en la red

«Nada tienen que ver las informaciones que pueda dar un ciudadano de a pie y las que elabore un profesional de los medios. El periodista posee una formación, un código deontológico y unas exigencias que no cumple el llamado periodista ciudadano», explica Fernando González Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid.

Redacciona es una de las webs que apuestan por la calidad de los textos on-line

A pesar de esta afirmación, sería faltar a la verdad si se negara que cada día aumenta el flujo informativo en internet y resulta una difícil y tediosa tarea separar el trigo de la paja. Sin embargo, ha surgido una serie de plataformas on-line que permiten a los ciudadanos la posibilidad de ofrecer cualquier tipo de información y, tras una revisión llevada a cabo por profesionales de la comunicación, publicar dichas noticias a cambio de una retribución económica.

Un ejemplo de esta retroalimentación informativa es la web Suite101, una plataforma virtual que ofrece su espacio a variopintos artículos bajo un filtro que llevan a cabo profesionales de los medios de comunicación. «Ofrecemos una garantía de calidad a través de una serie de rigurosos controles que impiden la publicación de informaciones mediocres. Somos partidarios de que cualquier persona pueda ejercer de informador, pero bajo unas estrictas normas de corrección y fiabilidad», explica Eva Fontineros, directora en España y Latinoamérica de Suite101.

El 20% de los colaboradores de este portal son profesionales que no provienen del mundo de la comunicación y que centran sus escritos en temas relacionados con su especialidad laboral. Este número de informadores aumenta hasta un 60% en Redacciona, un servidor de contenidos surgido hace un año que actúa de intermediario entre los medios de comunicación y las fuentes de información. «Puede decirse que somos proveedores de contenidos rigurosos, ya que cada texto que se cuelga en nuestro servidor está sometido a diversos exámenes de calidad que llevan a cabo periodistas», asegura Raquel Torija, responsable de contenidos de Redacciona.

Graves consecuencias

El funcionamiento de este website es bastante curioso: el informador envía un texto cuyo contenido ha sido elegido por él, o propuesto por la propia plataforma, y si desde Redacciona le dan el visto bueno, se pone en venta para cualquier empresa o particular que desee comprarlo. «Con las revueltas árabes hemos recibido muchas peticiones de medios de comunicación que solicitaban informadores desde los lugares de los conflictos y, a través de Redacciona, nos hemos puesto en contacto con profesionales que han emitido sus crónicas desde países como Libia», explican desde la web.

Con estas iniciativas se trata de paliar el mal ocasionado por el dañino « periodismo ciudadano», el cual «tiene muchos peligros y graves consecuencias, y hasta ahora parece que nadie se había percatado. Nosotros abogamos por la información profesional, veraz y contrastada», explica Raquel Torija.

Parece evidente que en esta marabunta que supone internet, donde hasta hace poco valía todo, se está poniendo cierto orden, y sobre todo se apuesta por la profesionalidad y las buenas prácticas periodísticas.


Wikipedia, en crisis de identidad
Su nacimiento generó un gran revuelo social, pues se trataba de la primera herramienta que permitía a cualquier persona elaborar, de manera conjunta con otros ciudadanos, informaciones de diversa índole. Diez años después, y con más de 19 millones de artículos en su haber, la enciclopedia virtual busca el modo de adaptarse a los nuevos tiempos, ya que en los últimos años el número de editores de la web ha disminuido radicalmente. «No puede decirse que se trate de una crisis, pero sí considero que es importante», explica Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, a The Associated Press. Facilitar la edición de los artículos, crear un apartado de valoración del lector y ofrecer un mayor «feedback» a los voluntarios son dos de los aspectos que pretenden reforzar los creadores: «Además, crearemos una herramienta llamada Wikilove, con la que los usuarios podrán agradecer al editor la realización de su artículo», afirma Wales.