Concluye la reunión del Gobierno italiano sin acuerdo sobre las pensiones

La reunión de urgencia del Consejo de Ministros de Italia concluyó hoy sin un acuerdo sobre el retraso en la edad de jubilación de los italianos, de los 65 a los 67 años, ante las diferentes posturas dentro de la coalición en el Gobierno.

La reunión de hoy fue convocada de forma extraordinaria con el fin de examinar nuevas medidas económicas y en respuesta a las exigencias hechas por parte de la Unión Europea (UE) durante el Consejo Europeo de este fin de semana para que Italia sanee sus cuentas públicas y recupere el crecimiento económico.

El encuentro, previsto inicialmente para las 18.00 hora local (16.00 GMT), se inició con más de una hora de retraso y estuvo marcado por los desacuerdos sobre la reforma de las pensiones entre el primer ministro, Silvio Berlusconi, y su aliado en el Ejecutivo, Umberto Bossi, líder de la Liga Norte.

Durante toda la jornada, los medios de comunicación italianos, se hicieron eco de las posibles reformas que pensaba acometer el Ejecutivo y entre ellas estaba la de retrasar la edad de jubilación de los italianos de los 65 a los 67 años, a la que ya se refirió el propio Berlusconi anoche.

Asimismo, también circularon informaciones que indicaban reformas en los años necesarios para acceder a la jubilación anticipada y sobre una posible venta de parte del patrimonio inmobiliario del Estado, con el fin de recaudar fondos para reducir el endeudamiento de Italia, que ronda el 120 pro ciento del PIB.

Sin embargo, y pese a las varias reuniones mantenidas por Berlusconi con miembros de su partido y con el líder de la Liga Norte no ha sido posible llegar a un acuerdo y, según informan los medios de comunicación italianos, que citan fuentes gubernamentales, la hipótesis sobre la que se trabaja ahora es la de continuar en las próximas horas con las negociaciones.

Las mismas fuentes señalaron que Berlusconi, tras el Consejo de Ministros, cenará en su residencia de Roma con su ministro de Economía, Giulio Tremonti, el subsecretario de la Presidencia, Gianni Letta, y con varios ministros de la Liga Norte, entre ellos Bossi