Recoder culpa del fracaso al modelo centralista

BARCELONA- «¡Artur Mas da la cara!», gritaba ayer la cincuentena de trabajadores de Spanair y Newco, la empresa de asistencia en tierra de la aerolínea, que se manifestaron ante las puertas del Parlament de Cataluña. Aunque el jaleo que armaron se colara a través de los ventanales cubiertos por unas largas cortinas de la sala de grupos, ni Andreu Mas-Colell ni Lluís Recoder hicieron caso a la demanda. El conseller de Economía finalizó su comparecencia sin aclarar cuánto ha costado a las arcas públicas la aventura de Spanair. Sí dijo que en 2011 el Govern invirtió el equivalente a las nóminas de los trabajadores y dejó ir que la Generalitat podría haberse dejado en esta odisea aérea 135 millones de euros.

Mas escurridizo fue el conseller de Territorio y Sostenibilidad, que evitó con argumentos variopintos asumir responsabilidad alguna por el cierre de la aerolínea. La tesis que defendió con más énfasis fue la de que Spanair ha sido víctima del modelo aeronáutico español, «un anacronismo en el mundo occcidental porque se basa en el centralismo que perjudica los intereses económicos y sociales de Cataluña». Recoder denunció que «está pensado para que Barajas sea la puerta de entrada de Europa en España y para que ningún otro aeropuerto le pueda presentar competencia».

La niña mimada
El conseller critico que «el trinomio Iberia-Aena-Estado funciona como un reloj desde la década de los 90, cuando a raíz de los Juegos Olímpicos de Barcelona, Madrid vio peligrar su hegemonía». Desde entonces, explicó el conseller, Iberia ha recibido el apoyo político y económico para convertir Barajas en el gran aeropuerto de conexiones internacionales. Recoder señaló que Barajas tiene un 34 por ciento de su oferta de vuelos con conexiones internacionales y que El Prat sólo tiene un 4 por ciento. También explicó que el Gobierno sufragó el 85 por ciento de la línea de metro que conecta Barajas con Madrid con fondo de cohesión de la Unión europea, mientras que El Prat espera desde 2010 l licitación de la obras para poder construir la línea de Cercanías. Añadió que Iberia ha recibido hasta 1.300 millones de dinero público. Pero pese a las diferencias, avisó que el Govern no abandona el reto de conectar internacionalmente El Prat.

Sin embargo, su prioridad ahora es recolocar los 4.000 trabajadores afectados. El próximo 14 de febrero se hará la primera reunión de mediación para tramitar el ERE de Spanair. El delegado de Empresa y Ocupación, Eliseu Oriol será el mediador.

 

El PP pide frenar el préstamo
El grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona solicitó ayer al equipo de gobierno que frene el pago del préstamo de 25 millones de euros a la Generalitat cuyo objeto final era Spanair. El pasado 31 de diciembre, el Consistorio barcelonés desembolsó 15 millones y estaba previsto que el próximo 31 de marzo se hiciera efectivo el pago de los otros 10. Sin embargo, el PP defiende que el convenio suscrito «ha quedado sin efecto» y que bloquear este segundo pago tiene por objetivo evitar que las pérdidas sean mayores.