ANÁLISIS: Grupos cerrados separados por raza y religión y masificados

Los asuntos de droga suelen provocar incidentes violentos
Los asuntos de droga suelen provocar incidentes violentos

- ¿Estos enfrentamientos indican que hay brotes xenófobos en nuestras cárceles?
–Desde el sindicato de prisiones Acaip creen que incidentes como el registrado ayer en Valdemoro no dejan de ser «un reflejo de los conflictos migratorios de cualquier ciudad». Sin embargo, al tratarse de una institución cerrada, las situaciones son más violentas que las que se dan a pie de calle. «Es algo que ocurre en más centros», añaden los funcionarios.

- ¿Qué motiva la formación de grupos?

–Básicamente por motivos de raza y confesión religiosa. Los musulmanes se juntan entre ellos y los de raza negra, igual. «Los presos en general se miran con recelo», dicen los trabajadores. La «chispa» que hace estallar la violencia entre los grupos étnicos son los asuntos de droga y, generalmente, las deudas que pueden establecerse entre ellos. Uno de los colectivos que controle el negocio de la droga puede ganarse fácilmente el recelo de otro grupo.

- ¿En qué medida afecta la masificación a estos estallidos de violencia ?

–Según los funcionarios, es una de la causas principales de estos brotes, tanto en lo que se refiere a las peleas entre internos como a las agresiones hacia los funcionarios. Las estadísticas correspondientes a marzo de 2010 indican que, pese a que las cárceles del país cuentan con un total de 38.092 celdas funcionales, están cerca de albergar casi al doble de reclusos: 65.978. Así, la tasa de hacinamiento es de un 173,21 por ciento.