Crisis económica

No es inevitable

La Razón
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El problema de las pensiones no está en que la gente se jubile a los sesenta y cinco años. Eso estaba previsto así hace una década o más y no generaba mayor dificultad en el país.
El problema es que, como la economía española es un desastre, nos encontramos ante una sucesión de complicaciones que empieza por el empleo y continúa con la sanidad, la eduación, los funcionarios y todo lo demás, incluidas las pensiones. No hay gente suficiente trabajando y no cotizan todas las personas que debieran para mantener a flote el sistema.

Si en la España de hoy tuviéramos dos millones menos de parados y dos millones más de contribuyentes, no estaríamos en este debate. Pero como España va mal, no funciona casi nada, cada día se cierran numerosas empresas y el consumo decae, el resultado es que no hay dinero para nada y procede recortar el sueldo a los asalariados y hacer que la gente trabaje hasta los setenta o más.

La solución a los problemas actuales no está inevitablemente en la prolongación de la edad de jubilación. A este paso las fábricas se van a llenar de ancianos. El que lo quiera hacer, perfecto, está en su derecho. Pero no es justo que la medida se imponga porque sí como consecuencia de una gestión económica y política ineficaz.

De lo que se trata es de cambiar la situación del país, y eso no se logra subiendo el IVA, como estamos teniendo ocasión de comprobar, sino incentivando el consumo, la actividad empresarial y generando confianza.