Madrid se viste para la JMJ

Pancartas, balconeras, confeti y miles de globos darán la bienvenida a Benedicto XVI y a los jóvenes 

Un «puenting» especial: Los jóvenes de la Congregación Mariana de la Asunción preparan una de las pancartas que se verán en los 24 puentes por los que pasará el Papamóvil en agosto, dentro de la iniciativa «Puenting» de la JMJ.
Un «puenting» especial: Los jóvenes de la Congregación Mariana de la Asunción preparan una de las pancartas que se verán en los 24 puentes por los que pasará el Papamóvil en agosto, dentro de la iniciativa «Puenting» de la JMJ.

«Queremos que el Papa y los peregrinos de todo el mundo se sientan como en su casa». Ésta es la máxima que repite una y otra vez el equipo de Ambientación Ciudadana cada vez que plantea una iniciativa para hacer de Madrid la capital de la juventud durante la tercera semana de agosto. De ahí que se desvivan por buscar que edificios emblemáticos de Madrid muestren pancartas gigantes de la JMJ, que los puentes de entrada a la ciudad luzcan carteles de «Bienvenidos» por doquier y que los globos indiquen que la capital no está de vacaciones, sino de fiesta.

«Queremos animar a los madrileños y motivarlos más de lo que ya están para que participen de forma activa en esta acogida. Y tenemos muchísimas ideas para ello», comenta Maru García Ochoa, que junto a su equipo –Eva, Lucía, María, Sandra, Belén y otros tantos– se desviven con el fin de mostrar que «la JMJ no sólo se trata de un evento religioso, que lo es en su esencia, sino también un acto cultural. Viene más gente que a las Olimpiadas y eso hay que celebrarlo».
Por ello, entre las propuestas que barajan, se encuentra la invitación a través de las redes a diferentes grupos «temáticos» de peregrinos para recibir al Papa a su llegada del aeropuerto de Barajas. «Está el tramo de las castañuelas, que reflejan las raíces de nuestro país; el paseo de los corazones, donde invitamos a los jóvenes y mayores a acudir con corazones de cartulinas que elaboren ellos para que se vea el alma de Madrid; un pasa-banderas de varios kilómetros elaborado con todas las banderas que nos han enviado desde diferentes puntos del planeta, por ejemplo, de Belice...», explica Belén, que desde hace dos años le da vueltas a la cabeza para que todo esté a punto el 16 de agosto. «Ahora llega el momento del miedo y la inseguridad», comenta, pues apunta que «nos ponemos en manos de la gente para que ellos sean los que tomen el testigo. Estamos confiadas y no nos cansamos de pedir participación».

Con los brazos abiertos
En la calle Santa Engracia, los jóvenes de la Congregación Mariana de Nuestra Señora de la Asunción, llevan en torno a un mes entre sprays y pintura de tela para elaborar los carteles que colgarán en el puente de Juan Bravo. «Todos seremos voluntarios durante esos días, por eso queremos que sientan que los jóvenes españoles los recibimos con los brazos abiertos, compartimos la misma fe», asegura Javier, uno de estos grafiteros ocasionales que colaboran para adornar los 24 puentes por los que pasará el Santo Padre. «Estoy convencido de que la fe de los españoles saldrá reforzada. Por eso es tan importante que con iniciativas como ésta sintamos que es algo nuestro», subraya. Mientras, Mercedes, Cristina y Esther colocan una de las más de 30.000 balconeras que el equipo de Ambientación Ciudadana espera distribuir por todo Madrid. «Es un signo externo de la alegría con la que estamos viviendo y preparando el encuentro», explica Mercedes, que además forma parte del coro de la Jornada Mundial de la Juventud.

Y al paso del Santo Padre, también habrá confeti a mansalva. De tres tipos. A saber: tradicional de colores en los puentes, papel higiénico en tiras –7.500 rollos en blanco y amarillo vaticano patrocinados por Renova– y confeti reciclado con el papel triturado utilizado previamente en las oficinas de la JMJ. Junto a ellos, más de 10.000 globos lanzados en distintos puntos de Madrid. Para que el recibimiento no sólo sea visual, sino también sonoro, las campanas de todas las parroquias de la región repicarán en el momento en el que el avión procedente de Roma aterrice en Barajas.

Motivar a grandes y pequeños
«Sabemos que a Benedicto XVI no le va a dar tiempo a ser consciente de todas estas acciones, pero no menos cierto es que sí ayudará a todos a entrar en la dinámica de la JMJ. Es más, ya está sirviendo de actividad para motivar, desde los adolescentes que no tienen todavía muy claro cómo es un encuentro de estas características a las señoras de 80 años que saben que no van a poder ir a Cuatro Vientos, pero sí quieren estar presentes en el recorrido con pancartas que han cosido ellas mismas», apunta Maru, que recomienda a todo aquel que quiera ver al Santo Padre de cerca, de una manera y sin aglomeraciones un punto clave: Nunciatura, el lugar donde descansará de tantos días de trajín. «Hay hasta un estrado preparado y tenemos la intención de que la tuna vaya a cantarle las buenas noches», explica. Además, han invitado a participar en esta acogidas a un grupo flamenco, coros rocieros, magos, pianistas...

En manos del equipo de Maru también está «Luz en la Noche», un recorrido temático en oración que decorará el Madrid de los Austrias el jueves 19 de agosto. Doce imágenes den metacrilato y madera de la Virgen María –desde La Almudena a la patrona de Japón, Nuestra Señora de Akita– se colocarán en la entrada de las iglesias a modo de pequeños movimientos. «Estas imágenes se regalarán posteriormente a las correspondientes conferencias episcopales con el deseo de que se conviertan en Vírgenes itinerantes en sus países de destino», revela Maru.