Sevilla

Chacón fuerza la máquina en Andalucía tras el «no» de Griñán

Seis provincias anuncian el apoyo mayoritario de sus delegados a la candidatura de la catalana

Chacón fuerza la máquina en Andalucía tras el «no» de Griñán
Chacón fuerza la máquina en Andalucía tras el «no» de Griñánlarazon

Un día para que empiece el cónclave y dos para que el PSOE elija nuevo secretario general. La tensión entre los equipos de los aspirantes es máxima, tanto que en las últimas horas han tenido que volver a hacer recuento de sus respectivos apoyos. Y más allá de que pueda haber fugas de uno y otro lado, que las habrá, ambos contendientes creen ir por delante del contrario. Los dos dicen que ganan, pero sólo uno lo conseguirá. El lado sobre el que se incline la balanza dependerá en buena parte de lo que vote la federación andaluza, la que más delegados aporta al congreso, 234 de los 956. Y es por eso que tanto Alfredo Pérez Rubalcaba como Carme Chacón se han volcado en este territorio, cuyo secretario general, José Antonio Griñán, prometió una «neutralidad activa» en el proceso aunque es un secreto a voces que su opción pasa por la catalana y no por el cántabro. El líder de los socialistas andaluces ha recibido múltiples presiones de su secretaria de Organización, Susana Díez, para que hiciera pública su preferencia por Chacón. No lo hará, pese a que se filtró desde el entorno de Chacón que así sería.

Hay dos motivos de peso que le impiden posicionarse en uno u otro lado. El primero es que Griñán debe salir junto al bando del ganador, sea éste cual sea, cuando el sábado se abran las urnas para afrontar con la máxima fortaleza orgánica las elecciones andaluzas. El segundo es que ha sido designado presidente del Congreso Federal, lo que le obliga a guardar en apariencia cierta equidistancia. Quienes filtraron que el andaluz tenía intención de publicitar su apoyo a Chacón no cayeron en lo uno ni en lo otro, y tuvo que ser ayer el propio Griñán quien saliera a desmentir algunas informaciones: «Ni lo he hecho, ni lo haré. Mantendré la neutralidad activa», afirmó antes de apelar a su papel de presidente del Congreso Federal para cumplir con esta función desde «la más exquisita imparcialidad».

Así las cosas, la que fuera ministra de Defensa no renuncia a arañar hasta el último delegado de la federación más numerosa del PSOE. Y por eso y tras el «no» de Griñán forzó ayer la máquina hasta el punto que seis provincias andaluzas salieron públicamente a anunciar el apoyo mayoritario de sus delegados a la catalana (Almería, Córdoba, Granada, Málaga, Huelva y Sevilla). Cádiz y Jaén guardan silencio. La dirección provincial de Almería anunció en un comunicado que una «amplia mayoría» de sus 23 delegados apoya a Chacón, aunque no precisa el grado de respaldo, y además se da la la circunstancia de que en el congreso provincial una lista alternativa que logró un apoyo en torno al 30 por ciento. Los mismo hizo el secretario provincial de Córdoba, que aporta 20 delegados. Granada habló de un 80 por ciento de sus 33 compromisarios mientras que en Huelva dicen que el respaldo a la ex ministra es de sus 16 representantes. En Málaga dicen que 21 de los 22 delegados apoyarán a Chacón, pero en el «congresillo» una candidatura alternativa superó el 32 por ciento de apoyo. En Sevilla, el presidente provincial anuncia el aval de 33 de los 55 delegados.

Tras semejante demostración de fuerza, la candidatura de Rubalcaba pone en duda las cifras y advierte de «la irresponsabilidad de la catalana» por dividir a Andalucía a un mes de las elecciones autonómicas.


«Me gusta poco que cuando una mujer acierta sea porque hay un hombre detrás»
Chacón se refirió ayer en la Ser al papel de su marido, Miguel Barroso, en relación con su desempeño en la política para lamentar que normalmente se atribuya los «aciertos» de una mujer a que «hay un hombre detrás moviendo los hilos». «Me gusta poco que cuando una mujer se equivoca la culpa es de ella y cuando acierta siempre hay un hombre detrás moviendo los hilos», respondió al ser preguntada por las informaciones que cuestionan el papel que ejerce su marido, ex asesor de Zapatero.