La cuidadora de Boecillo asume los tres asesinatos y acepta la pena de 45 años

Valladolid- La cuidadora imputada por la muerte de tres niños, de tres, nueve y catorce años, Graciela L.B.H., ha asumido hoy los tres asesinatos de los que la acusa el fiscal y ha aceptado la imposición de una pena de 45 años de prisión, quince por cada uno de los delitos cometidos, han informado a Efe fuentes del caso.

La acusada ha reconocido que mató a los niños durante la audiencia preliminar desarrollada en el Juzgado de Instrucción número 6 de Valladolid, tras lo que, previsiblemente, no llegará a celebrarse juicio con jurado popular. La admisión de la comisión de las muertes se ha llevado a cabo después de que los padres de los pequeños que fallecieron se hayan retirado del procedimiento, renunciando así a la acción civil y penal.

Los hechos ocurrieron sobre las 4:00 horas del 15 de agosto de 2011, cuando la cuidadora decidió de forma consciente dar muerte a los tres niños, que padecían discapacidad física y psíquica y que se encontraban dormidos en sus respectivas camas y cunas, en el centro regional Los Pinos de la entidad Mensajeros de la Paz, en la localidad vallisoletana de Boecillo.
Las acusaciones contra la imputada se centran también en que cogió entonces de la cocina del centro un rollo de film transparente y una bolsa de basura y asfixió a los pequeños, quienes no pudieron defenderse, lo que representa alevosía y por tanto un delito de asesinato en lugar de homicidio, han precisado dichas fuentes.

Una vez que la cuidadora ha reconocido lo sucedido en el Juzgado de Instrucción y se ha redactado un único escrito suscrito por el ministerio público y la defensa, deberá ratificarlo en los próximos días ante el magistrado presidente de la Audiencia de Valladolid al que corresponda el caso.

Si lo corrobora ante el magistrado, será innecesario convocar un jurado popular que, en el veredicto, sólo se pronuncia sobre hechos y, en este caso, ya los habría reconocido la imputada.

En la audiencia preliminar desarrollada ayer, en la que la acusación pública ha demandado que la imputada continúe en prisión, han estado presentes la titular del Juzgado, la fiscal, la defensa y los letrados de Mensajeros de la Paz y la Junta de Castilla y León.