La Esteban puede debutar en el cine con «Torrente» por Jesús Mariñas

Podría ser un buen recambio ahora que Penélope se acaba de casar con Bardem y que incluso podría ser cierto su pregonado pero no confirmado embarazo. Belén Esteban vive indecisa las últimas horas de una decisión que puede hacer variar el actual panorama de nuestro cine.

A ver si es un «levántate y anda» que busca con candil la ministra Sinde, recién separada de su pareja, aunque también daría para un vodevil a lo Feydeau. Eso al menos cuentan en los pasillos ministeriales, donde la mayoría intuye una guillotina para reducir gastos absurdos de una Administración que parece un saco sin fondo. En esas está también Toño, el manager o apoderado de la oxigenada rubia. Y es que Santiago Segura ya localiza en Madrid y Segovia la cuarta parte de su saga de «Torrente». El mayor atractivo, además de los gags barriobajeros de un Madrid que ya no es tal, es contratar a Paquirrín para el personaje de Cuco, al que diera vida Gabino Diego en la primera entrega.Lo de Belén sería uno más de los cameos habituales en estas películas, como la aparición apenas vista de Esther Cañadas en el último, y parece que definitivo, James Bond. De momento andan en el regateo del tema económico, aunque cuando se trata de un cameo se suele hacer sin cobrar, ya que todo se reduce a una sesión. Claro que parece que el papel de Belén sería de cinco minutos. Quizás fuese un debut que salvase nuestra paupérrima producción nacional, donde los únicos que sacan tajada son José Frade, con sus «revival», y Enrique Cerezo, que de foquista saltó a productor, sin contar su papel en el fútbol. Habrá que seguir a la espera. Es un prólogo digno del mayor suspense, equiparable al debut en el cine de Paquirrín, apoyado por su madre Isabel, que al fin ve futuro para el fruto de sus entrañas. Para éste puede ser un buen camino, porque el chico tiene gracia, tics cómicos y hasta desplantes parecidos a los de la Esteban, que quizá tiene más ansias de protagonismo y que rodaría a partir del 19 de septiembre. Habrá que ver luego, cuando llegue el estreno, dónde planea celebrarlo Richy Castellanos, que aquí será un celador de prisiones con bigote a lo Fumanchú, dada la expectación por ver a la «princesa del pueblo» haciendo de espía seductora a lo Veronica Lake. Y mientras, Tony Leblanc, el segundo protagonista, sin decir esta boca es mía. Sara Montiel ya tiene sucesora, no nos asusta el futuro.los Janeiro y Belén Esteban. Irrepetible.