Atenas

Grecia no toca fondo y está cada vez más cerca del abismo

Standard & Poor's revisa a la baja la calificación de la deuda helena. La Comisión Europea niega una nueva quita que favorezca a Atenas

El primer ministro de Grecia, Antonis Samarás
El primer ministro de Grecia, Antonis Samaráslarazon

MADRID- Grecia se acerca cada vez más al abismo y así lo dejó claro el comunicado de la agencia de calificación Standard & Poor's, que anunció ayer que mantenía la calificación de la deuda soberana griega en «CCC», pero la situaba en perspectiva negativa ante la posibilidad de que el Ejecutivo heleno necesite «financiación adicional» este mismo año, bajo el programa del Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea, a causa del «empeoramiento» de su evolución económica.

El pasado 2 de mayo, la agencia subió la nota del país hasta «CCC» (bono basura), lo que suponía sacarla del nivel de «impago selectivo», después de que se completase «de forma exitosa» la quita de la mitad de la deuda griega en manos privadas. S&P dejó la calificación en perspectiva estable porque esa quita suponía un alivio «a corto plazo» de los problemas de financiación del país, ya que el endeudamiento seguía siendo muy alto.

Después de este respiro para los griegos, actualmente mantienen la nota dos escalones por encima del «impago» pero S&P ve una gran probabilidad de que Grecia necesite ayuda adicional de hasta 7.000 millones de euros por la «profundización de la contracción del PIB y el consiguiente empeoramiento de su situación presupuestaria».

Asimismo, prevén que el Producto Interior Bruto (PIB) de Grecia se contraiga entre un 10% y un 11% durante el periodo 2012-2013, frente a la horquilla del 4% y el 5% de contracción previsto por el programa del FMI y la UE.

Además, después de la visita de la troika (el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo), las autoridades helenas aceptaron intensificar sus esfuerzos para responder a las exigencias de sus prestamistas internacionales porque es necesario devolver a Grecia una «posición fiscal sostenible» y cimentar la confianza de los mercados en el país.

Por otra parte, el portavoz de la Comisión Europea, Olivier Bailly, negó que pueda haber una nueva quita de deuda a Grecia a día de hoy y consideró que se deben mantener los objetivos de reducción paulatina acordados por Atenas. Según aseguró ayer «The Wall Street Journal», el Fondo Monetario Internacional estaría presionando a Europa para que acepte perdonar a las autoridades griegas parte de su deuda, con el objetivo de reducir ésta a un nivel de en torno al 100% del PIB.

Sin embargo, Europa considera que la «responsabilidad» en estos momentos está en manos de las autoridades griegas, a las que pide nuevos ajustes para demostrar su compromiso con las reformas y ahuyentar el fantasma de la salida del euro.