En busca del partido completo

En un Mundial no hay más táctica que ganar o ganar. Lo importante es clasificarse. España está en semifinales sin deslumbrar, como Italia en el 82. El resto es aleatorio; sin embargo, hay claroscuros que conviene pormenorizar porque Alemania, vence y convence.

El partido de Durban ha adquirido la relevancia de una final por el valor en alza de ambas selecciones y porque por el camino se han despeñado Brasil, Argentina, Inglaterra, Italia y Francia. El otro encuentro entre Holanda y Uruguay pierde atracti- vo ante la revancha de los dos finalistas de la última Eurocopa. La selección empezó con mal pie. Confiaba en ganar a Suiza y perdió (1-0). «La Roja» nunca debió hacerlo, porque jugó mejor, dominó y buscó la portería con más convicción. La derrota lastró el ánimo del grupo, a partir de ahí muy exigido. Recuperó el paso con Honduras, un combinado muy inferior, y el 2-0 suturó en parte la herida. Importante fue el resultado y también la capacidad goleadora de Villa. Chile presagiaba una batalla cruenta y muy complicada. Tal cual. Bielsa había estudiado al milímetro a la selección y montó un dispositivo táctico que no terminó en victoria porque la calidad individual de uno y otro conjunto es directamente proporcional a los resultados que obtiene. España ganó 2-1; pero sufrió. Durante los primeros 20 minutos no se enteró, parecía que había tres chi- lenos por cada español y de nuevo el acierto de Villa y la inspiración de Iniesta en el segundo tanto despejaron el horizonte. No obstante, y con sólo 10 jugadores, los suramericanos acortaron distancias. El 2-1 supuso que el equipo de Del Bosque se clasificara primero de grupo y eludiera a Brasil; pero esperaba Portugal... Contra el adversario más cualificado, el mejor partido. El primer tiempo fue equilibrado; el segundo, de España, que, por fin, asomó y dejó ver sus cualidades. Con el libro de estilo que la llevó a la cima minimizó a los portugueses y bo- rró del campo a Cristiano. El 1-0 aún se quedó corto. Faltó de nuevo que el árbitro se atreviera a pitar un penalti favorable, como sucedió en cada uno de los encuentros precedentes. Se pasó y con la mejor cara. Paraguay prometía un partido al estilo del de Chile y no decepcionó. Los guaraníes jugaron muy bien, cerraron espacios, incomodaron y pudieron adelantarse en el marcador si Casillas no hubiese detenido el penalti a Cardozo. Luego marcó, pero el árbitro mandó repetir, y falló una misma pena máxima Xabi Alonso y Villa, como de costumbre, hizo el tanto de la victoria. De ahí, a semifinales, la historia. Y en la semifinal, Alemania, que se deshizo de Argentina con suma facilidad. El 4-0 lo resume. Los cuatro centrales de Diego Armando Maradona y el mediocampo desguarnecido contrarrestaron la fiereza de Tévez, la clase de Messi y el olfato de Higuaín. Alemania, una selección joven, fuerte y con personalidad empezó el torneo ganando a Australia (4-0), sufrió un traspié con Serbia (0-1), derrotó a Ghana (1-0) y con más solvencia aún dejó en la estacada de octavos a Inglaterra (4-1). La semifinal de Durban, por tanto, es una final anticipada.