Juegos Olímpicos

Bolt tiene un problema

El atleta más rápido del mundo volvió a ser derrotado por su compatriotra Blake, esta vez en los 200 metros

Las pruebas jamaicanas de clasificación para los Juegos de Londres han servido para despertar una preocupación en Usain Bolt, el hombre más rápido del mundo. Su compatriota, amigo y compañero de entrenamientos Yohan Blake le volvió a demostrar que si quiere revalidar sus títulos olímpicos tendrá que pelear. No le bastará con pasearse, como ha hecho en tantas y tantas carreras. Blake ya le superó en los 100 metros con la mejor marca del año (9.75), aunque lejos de los 9.58 que firmó Bolt en los Juegos de Pekín, el récord del mundo. Pese a todo, con ese registro se convirtió en el cuarto hombre más rápido de la distancia en la historia.

Ayer tocaban los 200 metros, la prueba preferida de Usain, y la historia se repitió. El mejor atleta del momento, que también tiene la mejor marca universal en el doble hectómetro, salió con una ligera ventaja de la curva, pero Blake le ganó terreno y le superó en los instantes finales, en los que ambos corredores ya iban destacados. Los dientes blancos de Bolt asomaban por el esfuerzo mientras el triple campeón olímpico miraba de reojo a su contrincante y se daba cuenta de que no iba a poder superarlo. Tres milésimas de segundo los separaron. Poco y mucho al mismo tiempo.

Pese a la derrota, Bolt fue a abrazar a su compatriota después de la carrera. No perdió la sonrisa porque él es así y porque en el fondo sabe que puede dar un poquito más. Ni el hombre que logró superarlo en dos carreras en tres días daba demasiada importancia a sus triunfos. «Sé que él no estaba al cien por cien», aseguró. «Soy el campeón olímpico y tengo que mostrar al mundo que soy el mejor. Siempre vuelvo. Sé lo que debo hacer para volver», reflexionó Bolt.
Le queda poco más de un mes para empezar a competir en Londres. «Tres semanas más deben ser tiempo suficiente para estar en forma», continuó. «Aunque ahora puede estar un poco apagado, cuando llegue el momento estará en su mejor forma», opinó Glen Mills, su entrenador y también el de Blake.

 

Phelps irá a por siete oros
Si Usain Bolt será el rey de las pistas de atletismo en Londres, salvo que Blake se lo impida, Michael Phelps será el de la piscina. El estadounidense se ganó otra plaza olímpica en los «trials» de su país en la prueba de 100 mariposa, lo que hacía un total de cinco billetes para Londres. Si se le suman los tres relevos, serían ocho pruebas, por lo que en la capital inglesa podría optar a repetir la gesta de Pekín 2008: sumar ocho medallas de oro. Pero no lo hará. Pese a haberse clasificado en los 200 libres, el mejor deportista olímpico de la historia renunciará a competir en esta distancia, según anunció su entrenador, Bob Bowman, en su cuenta de Twitter. Por tanto, serán siete los metales a los que opte en su última participación en unos Juegos.