El palacio de Liria de blanco

Comparte con su abuela un entrañable espíritu bohemio que nunca eclipsa sus maneras aristócratas. Pese a su talante transgresor, no olvida las tradiciones, y mucho menos en el día de su boda.

 Ayer, Jacobo Fitz-James Stuart Junior, nieto de la Duquesa de Alba e hijo del conde de Siruela y María Eugenia Fernández de Castro, contrajo matrimonio con la diseñadora y galerista Asela Pérez Becerril, en una ceremonia que se celebró en el madrileño palacio de Liria. El novio optó por una vestimenta clásica con un frac en tonos oscuros. Por su parte, la novia deslumbró con un traje de Lorenzo Caprile en raso de seda natural y detalles en oro viejo. Al principio, la joven iba a lucir un diseño de su propia cosecha –y que el mismo Caprile bordó para ella–, pero, finalmente, optó por una creación del modisto inspirada en Zurbarán. En cuanto al peinado, también se impuso la tradición: cabello recogido, mantilla y velo.

Alfonso Díez estuvo
Aunque las cámaras no pudieron captar la entrada de la Duquesa de Alba junto a Alfonso Díez, el funcionario asistió por primera vez a una boda familiar en Liria. Los que sí se dejaron fotografiar accediendo al palacio fueron la madre del novio, Eugenia Fernández de Castro, y su pareja, Gerardo, además de Carlos Fitz-James Stuart. Entre los invitados a la ceremonia estuvo José María Rodríguez-Sieiro y destacó el pintoresco Gabriel de Medina Sidonia, con un original traje de rayas verdes y negras y sombrero a juego.

La pareja se dio el «sí quiero» al mediodía. Tienen una conexión especial, de esas que todos pueden percibir. «Son tal para cual y se pasan la mayor parte del tiempo riendo», comentan sus amigos. Dicen que ambos son grandes conversadores y muy cercanos en el trato. Comparten una inagotable pasión por el arte –Asela gestiona la galería Espacio Valverde, en Madrid– y rivalizan por el cariño de Miga, su inseparable perra. Jacobo, al igual que su esposa, adora el campo y nadie creería que pertenece a la nobleza de no ser por sus modales distinguidos. En la vestimenta, son arriesgados y bastante personales. Además, el nieto de la Duquesa está muy unido a su familia política, especialmente a su suegra, Margarita, escultora e hija de Juan Becerril, que fue presidente de las Salas Cuarta y Sexta del Tribunal Supremo.